sábado, 15 de julio de 2017

EL ACUERDO NACIONAL (I). 15/7/2017

NOTAS AL TEMA

EL ACUERDO NACIONAL (I)

  Guillermo E. Zúñiga Chaves

Es meritorio que se haga un nuevo esfuerzo por lograr acuerdos nacionales que conduzcan a destrabar el país. Son muchos años donde la desconfianza nos ha carcomido. Se ha usado el obstruccionismo, frente a la propuesta. Ha prevalecido la visión de corto plazo y, en muchísimos casos, la miopía politiquera, frente a los retos nacionales.  Los más optimistas han insistido en que hay acuerdos sobre 59 temas.  Fui a ver detalles y perdí el optimismo

Este es un acuerdo político. Es un acuerdo entre los nueve partidos políticos que hoy tienen representación legislativa. Esto lo lleva a uno a pensar que lo que se haya acordado ahí, que necesite pasar por la Asamblea, debiera presentarse y aprobarse de forma rápida.

DOCUMENTOS. A  solicitud mía, D. Miguel Gutiérrez me facilitó, en forma diligente, dos documentos en torno al Acuerdo Nacional, que he empezado a revisar. Uno se llama “Acuerdo Nacional”, que es un informe  donde se presentan resúmenes de las propuestas, y se registran los resultados de las votaciones. El otro se llama “Acuerdo Nacional. Fundamentos Técnicos”, que muestra el material de soporte del que salieron las propuestas discutidas. Cada una de estos “fundamentos técnicos” tuvo un responsable que los elaboró.

ASPECTOS FISCALES. Por interés profesional me fui directamente a revisar los temas fiscales que ahí se tratan. El capítulo se llama Reforma Fiscal Progresiva. Conté 17 propuestas en este capítulo.  De ellas 7 fueron aprobadas y 10 fueron rechazadas. De esta forma, 59% de las propuestas en el campo de la “reforma fiscal progresiva” se rechazaron.

La visión para desarrollar este tema dice: Un sistema fiscal progresivo e integral, que permita dar sostenibilidad financiera al modelo de desarrollo costarricense propiciando el crecimiento, el empleo, el progreso social y la sostenibilidad que lo han caracterizado a través de la historia”· No es cualquier tipo de reforma; es una reforma progresiva, integral, que incluya sostenibilidad financiera, desarrollo, empleo y progreso social.
En línea con lo anterior, por unanimidad los partidos políticos acordaron la primera propuesta de este bloque:  Acuerdo 59: Los partidos políticos acuerdan declarar e impulsar las reformas correspondientes para resolver el tema fiscal mediante un acuerdo político sobre temas de ingreso y gasto público así como en la gobernanza fiscal, incluyendo aspectos de transparencia y rendición de cuentas y aspectos relacionados con la reactivación del crecimiento económico, elemento fundamental para la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo”.
Al leer este acuerdo sentí que por fin estábamos en las puertas de una solución. Léase bien: se incluyen  gastos,  ingresos, reactivación económica, gobernanza fiscal, transparencia y rendición de cuentas. ¡Y se aprobó por unanimidad! ¿Qué más se puede pedir?  Todos los partidos de acuerdo en esto. Pero están de acuerdo solo en la declaración. Porque a la hora de avanzar con algunas acciones, la cosa cambia.
HACER CHOCOLATE SIN CACAO. De las 10 propuestas rechazadas en este bloque,  8 están relacionadas con los temas de impuestos: no quieren la renta global (la rechazan todos), ni aceptan la renta mundial (pocos la apoyan). Pero dicen que quieren una reforma progresiva. ¡Qué contradicción! No  aceptan cambios en el IVA ni en el impuesto sobre la renta. Entonces no quieren modificar el régimen de impuestos que tenemos.   
CONCLUSIÓN. Hay una gran incongruencia de los partidos firmantes, que raya en el cinismo. Declaran estar de acuerdo en un concepto general de una reforma progresiva, con desarrollo inclusivo y  sostenido, pero no quieren dar los recursos para que esto se logre. No es el número de acuerdos lo que cuenta, sino la calidad de los mismos. Seguiré con este tema.





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