sábado, 25 de enero de 2020

¿CÓMO VES LA ECONOMÍA? 25/1/2020

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¿CÓMO VES LA ECONOMÍA?

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Esta pregunta me la hacen prácticamente todos los días. Al momento de escribir este comentario, ni el Banco Central ha publicado el Programa Macroeconómico de este año, ni el Ministerio de Hacienda ha presentado las cifras de cierre del año pasado.  Ambos documentos son muy útiles para ver los resultados reales del año. Sin embargo, el Banco Central sí ha adelantado algunas cosas.

Hace un año, en enero del año pasado (ya se había aprobado la reforma fiscal) cuando el Banco Central presentó el “Programa Macroeconómico 2019-2020”, estimaba que en el 2019 la producción crecería 3,2%.  Al hacer la revisión de ese programa, a mediados del año, bajó el pronóstico a 2,2%. ¡Mala noticia; pésima! 

Y esa es la cifra que se ha estado usando como cierre del año pasado. Habrá que ver si en los próximos días nos dicen algo distinto, en el tanto el Banco ha insistido en que ha habido “un repunte de la actividad económica  a partir de junio” (Informe de Inflación, Dic. 2019; pág. 9).  En ese informe la califican como  “incipiente recuperación” (pág. 6),  reconociendo que “Sin embargo,la incipiente mejora observada en meses recientes en la actividad económica, todavía no se ha manifestado en el empleo” (pág. 9).  ¡Confesión de parte!

REPUNTE…PERO. ¿Por qué si se habla de recuperación desde junio, la gente sigue sintiendo que las cosas no marchan del todo bien? Una mirada unos años atrás nos puede ayudar a entender esta aparente contradicción. 

Según cifras del BCCR en el año 2016 la producción creció 4,2% respecto al año 2015. El año siguiente, 2017, el crecimiento de la producción bajó a 3,4%; en 2018 el PIB bajó a 2,6% y, si todo sigue igual, el 2019 cerraría cerca de 2,2%. Venimos cayendo año con año.

Lo que se ha dado a partir de junio, y ¡qué dicha que haya sido así!, es que la tendencia a decrecer que traía la economía se paró, y empieza a dar señales, muy débiles aún, “incipientes”, de un retoño productivo. Se detuvo la caída. Y eso sin duda es una buena noticia. 

Pero el conjunto de las cifras nos permiten entender que no hay tal contradicción, por más que nos insistan en que ya tenemos recuperación. Los datos nos dicen que la producción ha venido para atrás;  la economía en los últimos años ha venido de capa caída. Esa es la realidad. Y lo que tenemos hasta ahora, no es suficiente. Por eso no se nota la mejoría. 

EXPORTACIONES. El sector que en buena medida ha sostenido el desempeño del PIB es el sector exportador, pues otros, donde sobresale la construcción, siguen en terrenos negativos. Sin embargo, si vemos el comportamiento de las exportaciones totales también nos llevamos una sorpresa. En el año 2016 las exportaciones crecieron 7,9%; un año después, en 2017,  su crecimiento baja a 6,9%; en 2018  llega a 6,1% y en el 2019 bajó a 1,6%. (Fuente BCCR).  A esto hay que ponerle atención de inmediato. 

CRÉDITO. Este crecimiento débil de la economía explica la caída en el crédito. Cifras del BCCR nos indican que el saldo del crédito al sector privado en diciembre del 2019 fue menor que el saldo en diciembre del 2018. La tasa fue negativa en -3,2%,  Esto a pesar de  que el BCCR ha venido bajando su Tasa de Política Monetaria y de la abundancia de liquidez, por la baja de los encajes bancarios. Hay plata pero no se usa. 

CONCLUYO. Claramente la política que se está siguiendo no es suficiente. Las autoridades deben revisar cuanto antes su propuesta. Poco ganamos con hablar de repunte, si a la hora de las verdades, cuando vemos los resultados en cifras,  es evidente que la cosa no está alcanzando. Un acuerdo con productores, y con grupos sociales, para la reactivación y el empleo es urgente.  Más heterodoxia económica es necesaria. Esperar que a pura política monetaria vamos a salir, es un error. Aunque los monetaristas se lo crean.  ¡Guarden el libro!





sábado, 11 de enero de 2020

Y EL EMPLEO, ¿CUÁNDO? 11/1/2020

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Y EL EMPLEO, ¿CUÁNDO?

Guillermo E. Zúñiga Chaves

¿Cuándo va a ser la creación de empleo una prioridad nacional? A este Gobierno no parece interesarle; aunque en setiembre del año pasado presentó una propuesta que llamó Estrategia Nacional de Crecimiento, Empleo y Bienestar. 

POLÍTICA RECESIVA. Si hizo esa propuesta, ¿por qué hago la afirmación anterior? Porque la política económica va por otro lado; el ajuste que se ha aplicado es recesivo y privilegia los equilibrios financieros y el control de la inflación, sobre cualquier otra prioridad. Toda la economía se acomoda a ese ajuste. Muy distinto sería el manejo si se pone como centro de atención la generación de empleo. El resto de la política económica se tendría que ajustar a ese objetivo. 

La principal preocupación de los  hogares costarricenses es el desempleo. Esto lo muestra los resultados de la encuesta del CID publicada por Diario Extra el jueves de esta semana. (Diario Extra, “82% de los ticos cree que economía estará igual o peor en 2020”, 9-1-2020, pág.2). 

HACE SEIS AÑOS. Y no es por esta encuesta que hago este comentario. Déjeme recordarles que desde enero de 2014, hace 6 años, ya lo había advertido. Pocos días antes de las elecciones, ante la pregunta hipotética que me hacía D. José María Penabad  en el Periódico OJO, ¿cuál sería su primera disposición, que el país urge?” le contesté:  “Quien llegue en mayo a Zapote debe tener como meta principal la generación de empleo. Los niveles de desempleo abierto y de subempleo que tenemos, son dolorosos e inaceptablesLa política económica del próximo gobierno debe tener como objetivo central la generación de empleo, y más empleo.”  

PARA ATRÁS COMO EL CANGREJO. En aquel momento, el dato al cierre del 2013,  daba un nivel de desempleo del 8,3% y el subempleo era 12,2%. Hoy, con información al tercer trimestre del 2019, el desempleo es 11,4% y el subempleo es 11,6%. Todas estas cifras son tomadas del Banco Central. Ante esta realidad, con más razón la prioridad nacional debe ser la creación de empleo. 

EL MERCADO INTERNO TAMBIÉN ES IMPORTANTE. Como lo hemos advertido aquí, el mercado interno está de capa caída. La política salarial ha sido restrictiva, el gasto público (excepto el gasto en intereses) ha sido limitado y los nuevos impuestos nos han quitado capacidad de compra. El frente externo ha ido sosteniendo la burra, pero se observa que a pesar de los buenos resultados de las zonas francas, el motor externo no es suficiente.  Hay que activar el motor interno también. 

Una política de empleo debe contemplar aspectos de la demanda. Ahí es crucial la reactivación de la producción, lo cual pasa por impulsar políticas sectoriales de largo plazo, negociadas con los actores, como se tiene por ejemplo para el sector exportador (incluido el turismo) y para la atracción de inversiones.  También debe incorporar el manejo de la oferta de empleo, con cálculos de las nuevas entradas esperadas, calidad del recurso humano disponible y los ajustes necesarios en cuanto a la calidad de esa mano de obra. Desde ya se debe incorporar cómo será la formación de nuestra población frente a la revolución industrial y el mundo de la inteligencia artificial, temas que marcan el inicio de este siglo XXI.  Nada de esto veo claro.  El discurso del “cierre de brechas” del Presidente no es suficiente. 

CONCLUYO. La prioridad que debe darse al empleo no es solo por la inaceptable situación actual, sino por lo que se nos viene encima. Veo al Presidente muy optimista hablando que los tragos amargos ya pasaron y que se nos avecina un mundo mejor. Adelanto que ni la mano invisible, ni el derrame de ese mundo, van a resolver los temas de reactivación y empleo. Es necesario fijarles la prioridad correspondiente y actuar en consecuencia. 












sábado, 14 de diciembre de 2019

LA INCLUSIÓN FINANCIERA. 14/12/2019

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LA INCLUSIÓN FINANCIERA

Guillermo E. Zúñiga Chaves

La legislación penal de Costa Rica señala que la usura es un delito. De ahí la importancia de precisar un criterio, que defina a partir de qué momento una tasa de interés se convierte en una tasa usuraria. De otra manera  el artículo que penaliza la usura sería inaplicable. 

En buena hora que este tema se está debatiendo en la Asamblea Legislativa  Y ojalá que pronto se resuelva. Banqueros, sus representantes y aliados han visto con malos ojos la iniciativa.  Entre otras cosas han dicho que si se pone una tasa de interés tope, entonces una gran cantidad de personas van a quedar excluidas del sistema.

¿CÓMO ENTENDER LA INCLUSIÓN FINANCIERA? En palabras del Banco Mundial “La inclusión financiera significa, para personas físicas y empresas, tener acceso a productos financieros útiles y asequibles que satisfagan sus necesidades —transacciones, pagos, ahorros, crédito y seguro— prestados de manera responsable y sostenible”.

En el país muchas empresas han aceptado un servicio de pago de planillas que los bancos les han ofrecido.  En ese momento el asalariado se convierte en “cliente” del banco, está “financieramente incluido”, puede hacer transacciones y pagos por medio de los servicios de banca electrónica, puede tener ahorros y otras inversiones en el banco. Ha sido una buena estrategia para engancharlos, formalizarlos, bancarizarlos. 

Los que reciben salarios más bajos, tienden a sacar la plata cada quincena. Siempre pensé que el banco ganaba poco con éstos, pero hace muchos años un amigo banquero me explicó que aún así era un buen negocio, pues algo dejan de saldo en sus cuentas, y “la suma de todos  esos puñitos pueden llegar a ser una masa atractiva de recursos mensuales que nos queda disponible y a cero costo financiero directo”.  Y además se detecta un posible cliente. ¿Serán estos sujetos de crédito, para incluirlos financieramente? 

Otros, que reciben ingresos mayores, se vuelven más atractivos;  desde el sistema bancario se les conoce el monto de sus ingresos, el uso de sus cuentas, el patrón de pagos y desembolsos de sus cuentas, en fin su “comportamiento financiero”. Con esta información empiezan a recibir las distintas ofertas de servicios crediticios, para financiar casa, carro o tarjetas de crédito. Si no son cuidadosos, se pueden endeudar más de la cuenta, sufrir las gestiones de cobro por sus atrasos y ser demandados por sus incumplimientos. Entraron al vía crucis

¿Y EL CRÉDITO A LAS EMPRESAS? Las grandes se las juegan solas. Me quedo con micro y las pequeñas. Sabemos de las dificultades que tienen para que les presten, sobretodo por las garantías que se les piden. El argumento es que como son más riesgosas, hay que ponerse más vivos y ser más exigentes. Algo de esto viven también las medianas. ¡Y ni qué decir las empresas emprendedoras! Por eso muchas de éstas buscan “mercados financieros paralelos”, por darles un nombre bonito.  Sin haber fijación de tasas de interés, ya el sistema los ha sacado. 

Hoy, antes de la fijación de tasas, muchas  personas ya están fuera de los créditos por su bajos ingresos, muchas de las pequeñas empresas quedan también fuera, y algunos que fueron  atendidos por el sistema, forman parte de la enorme lista de compatriotas que están al tope de deudas, o de los miles que tienen procesos de cobro en los tribunales. En otras palabras, estuvieron incluidos financieramente por un tiempo nada más. 

La regulación de la SUGEF  ha ido homologando el comportamiento de los bancos públicos y privados,  e indirectamente fija los límites de la exclusión. Es urgente revisarla. Y también es urgente que el Estado desarrolle banca especializada para los sectores no atendidos. 

CONCLUYO. La fijación de un criterio para definir la tasa de usura ayudará a las personas. Incluso a las que van a sector paralelo. Se podrán defender. La inclusión financiera exige que el acceso a los servicios sea sostenible, duradero. Para ello se requiere empleos permanentes y bien pagados, y apoyo a la formalización de los negocios. Hay que mejorar las condiciones de vida a la gente;  por ahí empieza la inclusión. 









sábado, 30 de noviembre de 2019

DESCARBONIZACIÓN, UN MUNDO DE OPORTUNIDADES. 30/11/2019

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DESCARBONIZACIÓN, UN MUNDO DE OPORTUNIDADES

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Reducir las emisiones de carbono de las economías es un buen negocio que, además,  genera nuevos empleos.  “En todos los guiones que implican la reducción a la mitad del carbono generado por combustión, se aprecia un beneficio derivado en forma de nuevos puestos de trabajo creados por esa transición” (Paul Mason, “Postcapitalismo, Hacia un Nuevo Futuro”; Editorial Paidós, España, 2016; pág. 322)

Mason se refiere a estudios que presentan distintos escenarios sobre cómo manejar la reducción de emisiones de  carbono hacia el 2050, realizados por prestigiosas organizaciones, entre las que cita el Blue Map Scenario de la Agencia Internacional de la Energía y Energy Revolution Scenariode Greenpeace. 

La relación entre descarbonización de la economía, impulso de nuevas áreas de negocios, con crecimiento económico, y disminución del desempleo, es suficiente razón para apoyar el  Plan de Descarbonización de la Economía que presentó el Gobierno a principios de año. He insistido en que esta es una idea ganadora. “…este plan de descarbonización… es …un concepto correcto. Es una idea ganadora y merece nuestro apoyo… este plan significa una hoja ruta para redefinir el modelo de desarrollo…su puesta en marcha puede ayudar a la reactivación económica”.  (Notas al tema, 20 de octubre de 2019)

EL FINANCIAMIENTO. Veo además otra oportunidad alrededor de esta iniciativa. Tiene que ver con la posibilidad de movilizar dinero hacia el país, sea como préstamos o como inversión directa. Puede ser para el sector público, con lo cual se estaría ayudando a levantar parte de los recursos que el Gobierno está solicitando a la Asamblea Legislativa. Pero también puede ayudar a movilizar financiamiento para iniciativas  del sector bancario, proyectos del sector privado, para alianzas público privadas u otras formas de estructuración financiera que permitan echar a caminar este plan. 

PORTAFOLIO DE PROYECTOS. Para buscar estos recursos, es necesario transformar este  Plan en muchos proyectos de inversión. De paso sabríamos de cuánta plata se está hablando, lo que permitiría priorizar y construir una hoja de ruta a largo plazo. No es lo mismo buscar plata para proyectos de transformación del transporte público o privado, que para proyectos  de manejo de desechos, o para impulsar cambios en la agricultura que permita un uso sostenible de los suelos. 

Esos proyectos juntos formarían el portafolio para la descarbonización, lo que le permitiría al país presentarlos en los distintos mercados, incluido el mercado de las finanzas climáticas. De esta forma, Gobierno y empresas podrían hacer uso de algunas facilidades globales que se han ido creando alrededor de los esfuerzos mundiales por atender la amenaza climática. 

BONOS VERDES/CLIMÁTICOS. Por ejemplo, algunos de estos programas se podrían llevar al mercado de bonos verdes/climáticos. Éste ha venido creciendo de manera acelerada en los últimos años. Con datos al año pasado, Climate Bond Initiative estimaba que el universo de bonos alineados con el cambio climático rondaba cerca de US$1,5 trillones de dólares. Y estos recursos seguirán creciendo año con año. 

No se vaya creer que por ser un financiamiento verde/climático las condiciones crediticias son distintas. Los inversionistas siguen tomando en cuenta el riesgo crediticio que las agencias de calificación asignan a los bonos. Eso también se va reflejar en las tasas de interés que se tengan que pagar por los créditos. Pero lo cierto es que son fuentes alternativas para buscar recursos.

Además,  en la “cooperación internacional verde” existen fondos especializados que pueden ayudar a construir “garantías”, con las se logren conseguir tasas mejores a las que hoy se están pagando los mercados internacionales. Vale la pena explorar esos “mejoradores de riesgo”. Hacienda debiera también hacerlo para alguna emisión.  Otras países ya lo han hecho. 

CONCLUYO. Tenemos al frente la amenaza climática, que al mismo tiempo es una gran oportunidad de desarrollo. El futuro del país pasa por profundizar su vocación de desarrollo en armonía con la naturaleza y la descarbonización. Cuanto antes marchemos por esa ruta, mejor. 




sábado, 16 de noviembre de 2019

¡OJO A LOS RESULTADOS! 16/11/209

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¡OJO A LOS RESULTADOS!

Guillermo E. Zúñiga Chaves


“En este mundo traidor 
nada es verdad ni mentira, 
todo es según el color 
del cristal con que se mira”  
(Del escritor español Ramón de Campoamor)

Cuando trabajaba la tesis de posgrado, mi querido profesor el Maestro Pedro Paz, siempre me insistió que para analizar la política económica, si bien hay que revisar las propuestas, los documentos, los discursos, lo importante es estudiar y examinar en detalle el “movimiento real de la economía”. Esto se logra a través de los resultados que las estadísticas revelan. “El discurso puede ir por un lado; los resultados te pueden mostrar otra cosa”.

En esta Costa Rica, donde cada vez observamos menos comunicación entre los sectores,  menos diálogo político constructivo, aparecen muchos “análisis interesados” en hacernos creer una determinada verdad. Y esto nos lleva a una gran confusión. Veamos unos ejemplos. 

COMPORTAMIENTO RECIENTE DEL IMAE. Como se sabe este índice da una medición mensual del comportamiento de la economía. Esta semana el BCCR anunció el dato a setiembre y dijo que con éste, teníamos el cuarto mes de recuperación que inició en junio. Algunos señalaron que ya se ven signos de reactivación, pequeños pero alentadores. Otros salieron a decir que hablar de reactivación económica es prematuro. 

D. Rodrigo Cubero, con prudencia dijo “… que la economía empieza a dar señales de reactivación, sin embargo duda de su sostenibilidad en el tiempo” ya que  “…se trata de indicadores que pueden ser muy volátiles, cuyo comportamiento depende de muchos factores”. (Diario Extra, miércoles 13 de noviembre de 2019, pág. 15). 

Lo cierto es que el IMAE deja de caer, especialmente por la actividad de las empresas de zonas francas. El comercio y la construcción siguen con signos negativos. Es posible que falte tiempo y más fuerza para que hablemos de un cambio claro de tendencia.

RESULTADO FISCAL. En setiembre de este año, hubo superávit primario. (Al momento de escribir esto no están publicadas las cifras de octubre). Se empezó a hablar del éxito de la reforma del año pasado y otros plantearon que empezaba la solución del problema fiscal. Pero resulta que el resultado acumulado en lo que va del año, es decir entre enero y  setiembre, refleja un déficit financiero de -4,7% del PIB, cifra que es mayor a la año pasado y a la del antepasado. En otras palabras falta mucho esfuerzo que hacer. 

COLOCACIÓN DE LOS EUROBONOS. Esta semana el Gobierno colocó los US $1.500 millones de los eurobonos.  Las ofertas por esos títulos fueron 5 veces mayores. Unos vieron esto como una “señal de avance”; Hacienda destaca “la venta más grande hecha por el país en mercados internacionales”. 

Se pagó un premio alto (la diferencia entre el bono nuestro y el bono del Tesoro estadounidense), entre 4,33% y 4,85% dependiendo del plazo, como corresponde al nivel de riesgo que tenemos. Lo que vemos es que hay apetito en el mercado por bonos riesgosos; siempre y cuando se les pague un adicional por ese riesgo.

ENTONCES, ¿CÓMO ANDAMOS?  Creo que la mejor descripción la da el 25 Informe del Estado de la Nación hecho público esta semana. El país está en una situación frágil por lo que debemos tratarlo con mucho cuidado. “Costa Rica atraviesa una coyuntura crítica cuyo desenlace es, hoy por hoy, de pronóstico reservado” (Resumen Estado de la Nación, pág. 21).  No es una “conclusión derrotista”, dice. Ni es una “autopsia sobre lo mal que estamos ni una profecía de lo mal que estaremos”.  (pág. 21). 

De nuevo, el cristal dirá si está oscuro o está claro. 

El Estado de la Nación señala otro hecho que me resulta particularmente delicado: observan que hay un “… creciente escepticismo ciudadano hacia la democracia…”. (Pág. 52); esto es que el apoyo al sistema democrático es cada vez menos firme.  

CONCLUYO. Las fuerzas políticas y los sectores interesados deben entender que no estamos para análisis  autocomplacientes. Tratar de influenciar a una población sin que el discurso corresponda al movimiento real de la economía, es más bien contraproducente. Cifras como el desempleo, la pobreza, la exclusión social, están ahí, y objetivamente atentan contra la vida en armonía.



sábado, 2 de noviembre de 2019

ASÍ NOS VEN DESDE AFUERA. 2/11/2019

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ASÍ NOS VEN DESDE AFUERA

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Esta semana la calificadora de riesgo internacional Fitch publicó la revisión de la calificación de Costa Rica. Nos fue bien; se mantuvo en B+, con perspectiva negativa.  Esta es realmente una calificación muy mala. Pero, como desde principios de año teníamos perspectiva negativa, esto es, que cualquier ajuste que se hiciera a esa opinión sería a la baja, el que nos hayan dejado quietos,  es una buena noticia. 

LAS CALIFICADORAS SON REALES. Uno puede estar de acuerdo o no con las opiniones que dan la calificadoras. Pero lo cierto es que ellas existen y hacen su trabajo. Y los inversionistas internacionales sí les ponen atención; aquellos que nos van a prestar plata, o nos van a comprar los bonos (muy pronto los eurobonos) sí revisan esos reportes.

NO AFECTA SOLO AL GOBIERNO. Esos informes también afectan las relaciones que se establecen entre los financistas internacionales y los empresarios locales, sean bancos o establecimientos no bancarios. Es decir, una calificación de la deuda del país, calificación soberana como se le conoce,  no afecta solo al Gobierno. Así, por ejemplo, si una empresa necesita un préstamo para pagar sus compras internacionales, le van a cobrar una tasa de interés más alta por el riesgo del país, o le pueden reducir los plazos de los créditos. Igual puede suceder si los bancos locales van a gestionar líneas de crédito. También se pueden ver afectados los llamados créditos de proveedores, aquellos que da una empresa internacional a una local. 

DE FORMA QUE ESTAS CALIFICACIONES HAY QUE CUIDARLAS. No ganamos nada con desconocer lo que esas empresas anuncian al mercado financiero internacional. Es mejor tomar debida nota de cómo nos ven, evaluar la manera en que nos puede impactar y tomar las previsiones  y acciones del caso para mejorar lo que se nos señala. 

Internamente sabemos que al Gobierno no le han gustado algunas de estas calificaciones. Ya en una oportunidad, a finales del año pasado, el Presidente había externado su desacuerdo cuando Moody´s  (otra calificadora) le bajó la letra a nuestra deuda soberana y nos dio también perspectiva negativa, a pesar de la aprobación de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. Calificó el trabajo como equivocado e "injusto". 

La semana pasada cuando la misma Moody´s hizo algunos señalamientos, no muy favorables, sobre el posible  impacto que puede tener en los bancos estatales la aplicación del Programa de Salvamento para Personas Altamente Endeudadas, los rechazó diciendo   “no deposito mi confianza en calificadoras”

Lo grave es que Moody´s no se lo dice al Gobierno de Costa Rica. Insisto, se lo dice al mercado internacional. Y lo que es peor, nuestros bancos públicos tienen calificaciones de riesgo, que eventualmente se podrían afectar. Cierto que dicen que hoy los bancos están llenos de plata. Sin embargo, en la de menos por sus estrategias o necesidades financieras (calce de monedas, calce de plazos, por ejemplo) necesiten ir a fondearse al exterior y entonces ahí sí les van a preguntar por este tema. 

El ANUNCIO DE FITCH. Algunos de los señalamientos que hizo la calificadora esta semana para mantenernos la letra son: las debilidades que advierte en las finanzas públicas, las dificultades políticas que observa, que la regla fiscal no se ha probado, y que la Asamblea haya restringido el financiamiento externo  a aprobaciones parciales. La perspectiva negativa refleja los altos déficits fiscales  y los compromisos de amortización de deuda, en un entorno de desaceleración económica.  Entonces, si se diera un aumento el costo (tasa de interés) de la deuda, puede llevar a un mayor endeudamiento. 

Fitch estima que los déficits fiscales se mantendrán por encima de 5% del PIB hasta el 2023, aunque se aplique la regla fiscal, lo cual llevará la deuda del Gobierno Central  a una cifra superior al 70% del PIB en el 2023. Por eso dije que nos fue bien. 

CONCLUYO. Estas evaluaciones externas, bien entendidas, pueden servir de autocrítica para mejorar el manejo de los temas públicos. El cuadro que dibuja Fitch es delicado. Es parte de la herencia que le dejaron al nuevo Ministro de Hacienda.



sábado, 19 de octubre de 2019

DOS PÁJAROS DE UN SOLO TIRO. 19/10/2019

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DOS PÁJAROS DE UN SOLO TIRO

Guillermo E. Zúñiga Chaves

El 20 de setiembre se anunció que Costa Rica había ganado el premio Campeones de la Tierra del año 2019, el máximo honor medioambiental que otorga las Naciones Unidas, considerando entre otras cosas, su papel en la protección de la naturaleza y su compromiso con políticas ambiciosas para combatir el cambio climático. 

La semana pasada tuvimos aquí la reunión mundial llamada Pre-COP25, que es una reunión preparatoria para la Reunión Cumbre del Clima de 2019, que se llevará a cabo en Chile a finales de año. Leí que habían venido al país cerca de 700 personas, de 86 países,  representantes de gobiernos, empresas, sociedad civil, en fin, visitantes de alto nivel que conocieron de primera mano al país y lo que hemos hecho. 

Si bien hay muchas cosas que mejorar, no hay la menor duda que nuestro país ha sido pionero de múltiples iniciativas, que se reconocen más afuera que adentro. No lo digo para que nos volvamos conformistas; todo lo contrario, debemos mejorar muchas prácticas ambientales. Sin embargo, hay que resaltar que seguimos siendo considerados a nivel mundial como una potencia en materia ambiental y de desarrollo y esto, manejado con inteligencia,  nos puede ayudar mucho. 

PLAN DE DESCARBONIZACIÓN. A principios de este año, el Gobierno presentó su Plan de Descarbonización. Es cierto que empezó con el pie izquierdo y se le pegaron muchas pulgas. Me refiero a la propuesta de mezclar etanol con gasolina. Hubo precipitación y fue mal vendida. Pero eso no quita que este plan de descarbonización sea un concepto correcto. Es una idea ganadora y merece nuestro apoyo.

Se le atravesaron también las angustias del corto plazo como la estrechez fiscal y  el débil crecimiento de la economía. Al Gobierno le ha costado hacer ver a la población que este plan significa una hoja ruta para redefinir el modelo de desarrollo. Y no ha logrado articular un discurso que muestre que su puesta en marcha puede ayudar a la reactivación económica. 

La única autoridad que ha planteado el tema con esta visión  ha sido  el Ministro de Ambiente D. Carlos Manuel Rodríguez. En los días previos a la Pre-COP25  reconocía que la gente le dice que este plan es muy bonito, pero primero se debe activar la economía cuando, según su criterio, hay que unir la reactivación económica con los esfuerzos de  descarbonización.

Y es que este plan de descarbonización trae aparejado una gran cantidad de inversiones nuevas, en ramas nuevas y en actividades nuevas que van a generar nuevos negocios, es decir, nuevas inversiones, empleos nuevos, en fin, reactivación. Se abre un espacio enorme para la inversión privada y para alianzas público-privadas. 

PORTAFOLIO DE PROYECTOS. Al plan le falta trabajo. La propuesta hecha debe transformarse en proyectos que constituyan el Portafolio Nacional para la Descarbonización. Se deben priorizar (aunque parece que la transformación del transporte es lo que va primero), se debe hacer un cronograma más claro que el presentado, y se debe buscar el financiamiento. Pues estas cosas no se hacen con buenas intenciones. 

FINANCIAMIENTO. También se debe tocar la puerta a las instituciones financieras internacionales, tipo BID, Banco Mundial, CAF y otros. Presentarles un programa ambicioso de financiamiento de inversiones verdes para la descarbonización, con metas macroeconómicas y ambientales de cumplimento. Sería un programa por tractos, a distintos plazos, que además debería incluir compromisos nacionales para la mejora de la productividad en sectores identificados. 

De esta forma, se tendría acceso a créditos más blandos para financiar el desarrollo, se facilitarían recursos frescos a las arcas públicas, y se impulsaría una transformación productiva nacional frente a los retos climáticos. Además, es posible que de amarrar acuerdos con estos entes, se nos haría más fácil ir a los mercados internacionales de bonos verdes para fondear proyectos públicos o privados. 

CONCLUYO. Financiamiento verde más cómodo va de la mano con la reactivación y el desarrollo sostenible. Hay que saberlo presentar. La materia prima está; el país tiene sobradas credenciales. ¡Linda oportunidad para Costa Rica!