sábado, 25 de julio de 2020

BAJAR LA CURVA DE LOS INTERESES. 25/7/2020

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BAJAR LA CURVA DE LOS INTERESES

Guillermo E. Zúñiga Chaves. 

Así como tenemos que preocuparnos por bajar la curva de contagios por el coronavirus, de la misma manera debemos hacer un esfuerzo por disminuir el pago de los intereses que el Gobierno Central está enfrentando. 

UNAS CUANTAS CIFRAS NOS AYUDARÁN A ENTENDER LA MAGNITUD DEL PROBLEMA. En el año 2008, cuando tuvimos la relación deuda de Gobierno Central a PIB más baja en al menos 30 años (era 39.4% del PIB), el pago que hizo el Gobierno por intereses representó el 14.1 % del total de los impuestos recaudados.

En lo que va del 2020, con cifras acumuladas entre enero y junio, los intereses se comen 39,7 % de los impuestos recaudados. Claro que a junio de este año tenemos también una caída grande en la recaudación por la crisis. Además, el saldo de la deuda a esta fecha está por arriba de 60% del PIB. En doce años cambió mucho la situación. 

Para ilustrar la evolución de este indicador se presenta el siguiente cuadro:

AÑO
INTERESES/IMPUESTOS
                   (%)
2013
19,2
2015
20,7
2017
23,3
2018
26,9
2019
31,0
Junio 2020
39,7

Los intereses cada vez más se llevan los recursos del Gobierno. 

INTERESES CONTINÚAN PARA ARRIBA. Es claro que conseguir préstamos a tasas de interés bajas nos conviene. Pero eso no nos quita encima el problema. No es suficiente. Ante la caída en la recaudación y el aumento de gastos por la emergencia sanitaria, el endeudamiento seguirá creciendo y, en consecuencia, el pago de los intereses en el futuro va a irse comiendo el esfuerzo productivo nacional.

El documento que elaboró el Fondo Monetario a raíz del Préstamo de Financiamiento Rápido que Costa Rica solicitó, presenta estimaciones para algunos indicadores seleccionados.  En lo que estamos tratando, quiero mencionar que el pago de intereses seguirá creciendo hasta el año 2024 y en el 2025, aunque cae (₡1.980 billones), será mucho mayor a lo que se estima se pagará este 2020 (₡1.769 billones). A pesar de que no tenemos claro qué otras condiciones se incluyen en esas proyecciones (digo ¿venta de activos?, ¿nuevos impuestos?, ¿recorte de gastos? ¿cierre o fusión de instituciones?, ¿todas las anteriores?) porque el Gobierno no lo ha aclarado, valga señalar el incremento de pago de intereses que el FMI visualiza. 


LOS INTERESES “ESTRUJAN” EL GASTO PÚBLICO.  Como cada año hay que gastar más plata en intereses, entonces queda muy poco espacio para otras obligaciones, igualmente importantes. El cuadro es realmente amenazante. Por eso hay que apartarse del menú tradicional.  

HAY QUE BAJAR ESA CARGA A COMO HAYA LUGAR. Puede ser por medio de canjes de deuda, o alargar los plazos de los préstamos, o sustitución de deuda cara por barata. Debe explorarse en los mercados internacionales de bonos sostenibles, los cuales tuvieron muy buena aceptación en el segundo trimestre de este año; sobretodo por los componentes ambientales y sociales de esos bonos. Costa Rica cumple con esos parámetros. 

HAY OTRAS INICIATIVAS. Para atender las necesidades de los países de renta media, como nosotros, Bolton, profesor de la Universidad de Columbia y otros, han sugerido crear un mecanismo manejado por una institución financiera internacional (tipo Banco Mundial, o alguna regional, tipo BID o CAF) que lo llaman Central Credit Facility (CCF), que permitiría que los pagos por intereses, durante un período definido, vayan a ese fondo y los países los puedan usar como parte de los gastos de la pandemia. Las amortizaciones también se diferirían. 

Requiere un acuerdo general entre deudores y acreedores, públicos o privados. Los acreedores podrían tener el incentivo de participar pues se les garantizaría que, al volver las cosas a la normalidad, los países seguirían honrando sus deudas. Estrictamente hablando, a nadie le conviene un default (dejar de pagar). José Antonio Ocampo, quien ha estado señalando posibilidades, ha elaborado sobre esta idea para Latinoamérica.

CONCLUYO. Los intereses nos comen. Buscar en los mercados sostenibles, o iniciativas tipo CCF daría un gran alivio a los países; nos darían espacio; mitigarían golpes y dolores. Merecen por lo menos ser estudiados por parte de nuestras autoridades.


sábado, 11 de julio de 2020

UNAS CUANTAS SUGERENCIAS. 11/7/2020

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UNAS CUANTAS SUGERENCIAS

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Comparto, con espíritu constructivo, algunas ideas.  

1-   EQUIPO DE MANEJO SANITARIO Y ECONÓMICO COORDINADOS. Pueda ser que dentro del Gobierno estén muy coordinados.  Pero lo cierto es que, desde afuera, no dan esa sensación. Más bien, a ratos pareciera que existen tensiones. Aclarar esa imagen cuanto antes es de gran conveniencia nacional.

2-   PRESENTAR PLAN ECONÓMICO DE MEDIANO ALIENTO. Lo más cierto hoy es que el futuro es incierto. No hay conocimiento seguro y claro sobre cómo va a evolucionar la situación, tanto en lo sanitario, como en lo económico. No obstante, en lo sanitario se ha definido una ruta, y cada uno de nosotros sabe a qué atenerse. Quédate en casa, baile y martillo, burbuja social, distanciamiento social, nos lo han explicado permanentemente.

No pasa lo mismo en el campo económico. Los anuncios son parciales. El Gobierno insiste en avanzar en la negociación con el FMI, pero no se ha explicado con claridad si ya hay compromisos y, si los hay, en qué consisten. Parece ser un secreto que no quieren compartir. Se rumora, porque ese es el nivel, que vienen impuestos, mayores recortes de gasto, venta de activos. El exministro Chaves ya hasta hizo un cálculo “personal” (así lo llamó) de lo que valdrían algunos de esos negocios públicos. No llega al 10% de la deuda. 

3-   SE DEBEN FORMULAR OTRAS INICIATIVAS MÁS ALLÁ DE LA MACROECONOMÍA. La discusión macroeconómica con facilidad deriva en un pulso por recortar gasto, reducir planilla pública, bajar salarios, las exenciones o a quién poner impuestos.  Si no hay un espacio de negociación real, inclusivo y con propósito, las discusiones serán estériles, los esfuerzos se diluyen y la desesperanza crece. 

Por ello, también se tiene que trabajar sobre las necesidades particulares de los sectores productivos. En especial con aquellas actividades que han sido soporte del desarrollo económico y hoy están amenazadas. ¿Cómo acercar capital de trabajo a esas empresas que han demostrado viabilidad a lo largo del tiempo, pero que hoy están sofocadas por la caída de sus ingresos? Mecanismos existen, y se han presentado. Pero no se observa una definición concreta del Gobierno en este campo. Esto se debe abordar con urgencia. 

Los bancos tienen plata. Ha habido renegociaciones de las deudas bancarias. Pero no todos son sujetos de crédito. Aquí surge la necesidad de crear un mecanismo especial de garantías para empresas nacionales, que hoy sufren, y que han sido exitosas. Pero este esquema debe también considerar a los emprendimientos no formales, que son muchos y están creciendo. Sería una forma de empezar a formalizar esas iniciativas. El desempleo es mucho, la transformación hacia la informalidad es acelerada, y hay que ir previendo estos impactos para después de la pandemia. 


4-   LOS FONDOS PARA EL BONO PROTEGER HAY QUE AUTORIZARLOS RÁPIDO. Es urgente aprobar cuanto antes el uso de los recursos disponibles. Y el Gobierno debe calibrar si va a necesitar más apoyo para estos programas. Es una buena idea no mezclar esta aprobación con otros temas presupuestarios.

5-   EL GOBIERNO DEBE RETOMAR SU INICIATIVA SOBRE MEJORES CONDICIONES EN EL FINANCIAMIENTO en estos días de crisis sanitaria. Y este debe ser un punto central para tratar con los organismos financieros internacionales. Rebeca Grynspan ha complementado esta idea, señalando que los alivios que se dieron a los países más pobres deben extenderse a los de “ingreso medio”, como es Costa Rica. Agrego que, de otra forma, podemos quedar en un “limbo financiero” y expuestos a la codicia del mercado financiero internacional. 

CONCLUYO.  Entre más claro se tengan las propuestas, más fácil es llegar a los acuerdos, que posibiliten apoyos amplios. Esta es una condición necesaria para avanzar. La macroeconomía hay que manejarla, pero es igualmente importante tener claridad sobre los programas de apoyo a los sectores productivos y al empresariado nacional. Es la mejor forma de resguardar empleos y mitigar impactos sociales. Siendo que los intereses nos están comiendo las finanzas públicas, trabajar sobre esquemas diferentes de endeudamiento, es urgente.


sábado, 27 de junio de 2020

VA DE NUEVO. 27/6/2020

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VA DE NUEVO

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Hace unos días, en el programa radial La Lupa que compartí con don Roberto Suñol y don Alex Sibaja, la conversación giró en torno a la necesidad de que el Banco Central inyecte recursos al sistema financiero, para ser utilizados por los sectores productivos nacionales, hoy golpeados por la pandemia. 

Desde luego no se trata de regalar la plata; ni se trata de financiarles el reparto de dividendos. Lo que discutimos fue sobre la necesidad de generar fondeo para financiar el capital de trabajo de las compañías y, con ello, tratar de mantener el mayor empleo posible. Externé una opinión favorable, insistiendo en que los criterios debían ser muy claros para evitar abusos.  Cualquier esfuerzo para sostener emprendimientos viables y ayudar al empleo debe ser bienvenido. 

El Banco Central puede hacerlo; cuenta con los instrumentos para llevarlo a cabo. Pero este asunto de fondear programas para el aparato productivo y la generación de empleo lo tiene paralizado. Está amarrado al dogma monetarista, el cual  formula que la función principal del Banco es el control de la inflación, por lo que los demás objetivos pasan a segundo plano. Recuerden que antes de la emergencia sanitaria la economía y el empleo venían de capa caída, pero tenían controlada la inflación. 

EMPLEO COMO OBJETIVO PRINCIPAL. Les recordé que el año en que estuve en la Asamblea junto con otros diputados, presentamos una iniciativa para que el empleo fuera también un objetivo principal del Banco Central, al mismo nivel que el control de la inflación. Las dos cosas se pueden hacer. El proyecto original lo presentamos a principios del 2011, diputados de Liberación Nacional, del Partido Acción Ciudadana, del Partido Unidad Social Cristiana, del Partido Movimiento Libertario, y del Partido Accesibilidad Sin Exclusión. Arrancó con buen apoyo. En el año 2013 llegó a ocupar un buen lugar en la Comisión de Asuntos Económicos y en junio del 2013, los miembros de la Comisión lo aprobaron por unanimidad. La iniciativa mantenía en aquel momento un amplio apoyo. Esta condición facilitó que el proyecto se trasladara a la Comisión Plena Primera donde existían la mayoría de los votos para convertirlo en ley de la República. 

OPOSICIÓN DE LA PRESIDENCIA. Pero la oposición que se dio esos días desde la Casa Presidencial y desde el Banco Central, hizo que diputados del Partido Liberación Nacional usaran el reglamento legislativo para evitar la votación. Tampoco el Poder Ejecutivo lo convocó en sesiones extraordinarias, en momentos en que pudo haberlo hecho. El proyecto “se varó”.  Y finalmente el proyecto fue archivado. 

¡SORPRESA! Para mi agradable sorpresa, esta semana me llegó la noticia que 9 diputados del PAC habían presentado de nuevo este proyecto, hoy bajo el expediente 21.264. Esto fue en febrero del año pasado. La exposición de motivos del “nuevo proyecto” presentado por los diputados del PAC, dice con claridad que es una copia del proyecto que originalmente habíamos presentado y que el propósito es ponerlo en la discusión, dado que se había vencido el trámite en la Asamblea. 

Hoy está asignado a la Comisión de Gobierno y Administración, cuenta con informe de Servicios Técnicos y se está a la espera de la consulta al Banco Central. 

Nótese que, si el proyecto original se hubiera transformado en ley, hoy el Banco Central debería estar actuando sin mayores dudas, ni dilaciones, atendiendo la urgencia del empleo.  En buena hora se volvió a presentar esta iniciativa. La evidencia de hoy nos dice la importancia de señalarle al Central que también tiene que velar prioritariamente por el empleo. Si no hay espacio fiscal, y la política monetaria “se parquea”, ¿entonces qué? ¿La mano invisible? ¿El piloto automático? ¡Por Dios, hagan a un lado la ideología y pónganse prácticos!

CONCLUYO. Aplaudo que los diputados del PAC hayan recuperado este proyecto. La situación nacional demuestra que esta es una idea correcta. Y ya le llegó la hora. Los diputados deben aligerar el conocimiento de esta iniciativa y volverla ley de la República cuanto antes. 

sábado, 13 de junio de 2020

LA CARRETA DELANTE DE LOS BUEYES. 13/6/2020

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LA CARRETA DELANTE DE LOS BUEYES

Guillermo E. Zúñiga Chaves

“Quienes hoy vivimos en este país y tomamos decisiones, estaremos a la altura de las circunstancias en la medida en que reconozcamos nuestra pluralidad, nuestra multiplicidad de representación y que logremos superar la crisis emanada de la pandemia, al mismo tiempo que renovamos nuestro pacto social y modernizamos el Estado Social de Derecho. A esa tarea debemos abocarnos a trabajar en unión.” (Carlos Alvarado, 4 de mayo de 2020)

Un llamado a la unión, que reconoce la pluralidad, que se compromete con la renovación del nuestro Pacto Social y la defensa del Estado Social de Derecho. Este esfuerzo común definirá el derrotero del desarrollo nacional, que deberá ser incluyente, progresista modernizante.  

A GRANDES MALES, GRANDES REMEDIOS. Se trata de aprovechar la crisis para salir robustecidos como país, como sociedad.  La Reforma Social del siglo pasado se gestó y negoció en medio de la crisis económica provocada por la Segunda Guerra Mundial. El Pacto Social que nos ha guiado terminó de suscribirse con la fundación de la Segunda República, que retomó aquella Reforma y profundizó en muchos otros campos que trajeron bienestar. Fueron respuestas a los acomodos económicos, sociales y políticos que se vivieron. 

EL CONVENIO CON EL FMI. Yo mismo insistí en que había que “pedir ficha” rápido con el Fondo. Y nos dieron un préstamo de cerca de US$500 millones para atender la emergencia.  El 18 de abril en este mismo espacio, a propósito de esa primera transacción decía: “Hay que hacer una buena negociación con el Fondo… Por eso, guardarse espacios hoy para lo que viene, es fundamental. Que no se pretenda dejar amarrado el futuro del país.”

Los primeros informes fueron que ese préstamo no tenía condiciones. Un exministro habló que éramos soberanos.  Poco a poco nos fuimos enterando que los negociadores sí habían hecho ofertas: vender activos, aumentar impuestos, bajar gastos. (Extraído de un reporte que hace el FMI). Luego las autoridades empiezan a decir y a desdecirse. Esto crea un espacio para que aparezcan las voces que anuncian que vienen desde “ajustes dolorosos”, “ajustes a la fuerza”; (otros antes habían recetado “patadas”) hasta los que dicen que el FMI dictará la hoja de ruta.  ¡Estos son otros cien pesos!

CON EL FMI SE NEGOCIA.  Igual que una compañía, cuando va a un banco a negociar una restructuración financiera, quiere demostrarles que conoce bien su actividad, que sabe por dónde crecerá, presenta un rediseño administrativo y estratégico del negocio, en fin, muestra que está en control de la empresa, una cosa parecida tiene que hacer el país antes de sentarse con el FMI.  Esa definición de la Costa Rica del largo plazo es la que debemos diseñar con el nuevo Pacto Social. Cuanto más rápido actuemos, más rápido evitaremos la crisis social que se está gestando. Si no lo hacemos pronto, nos corremos el riesgo que esos vacíos en las definiciones sean llenados por los que tienen más fuerza, más influencia, más apoyos mediáticos, o más poder político. 

Un acuerdo nacional incluye reformas en lo productivo, lo social, lo financiero, la administración del Estado, las cuentas fiscales, lo monetario, los aportes sectoriales, la educación del futuro, en fin, es una visión amplia y compartida de los próximos 25 años o más. Debe incluir también, la definición de un nuevo Pacto Fiscal, donde se repartan las cargas y beneficios del Acuerdo Nacional.

Esto es lo que hay que preparar antes de ir al Fondo. De otra forma, nos arriesgamos a que unos cuantos, negociando con el Fondo, nos impongan su visión. Se perdería la oportunidad de oro de relanzar a Costa Rica. Ya el Ministro de Hacienda anunció en la Asamblea que en 4 semanas estaremos negociando con el FMI. Y ahí se estaría comprometiendo el futuro. Si se firma primero con el FMI, ¿qué acuerdo nacional habría después? ¿Amarrado?

CONCLUYO. Costa Rica ha sido reconocida por su manejo de la crisis sanitaria. Daríamos otro ejemplo si tenemos la capacidad de construir un acuerdo nacional para enfrentar los retos del desarrollo, en medio de la pandemia. Hasta ahora el Ejecutivo no ha dado el paso, ¿qué espera la Asamblea que esta semana ha andado activa poniendo condiciones? 

sábado, 30 de mayo de 2020

LA ECONOMÍA AL SERVICIO DE LA GENTE. 30/5/2020

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LA ECONOMÍA AL SERVICIO DE LA GENTE

Guillermo E. Zúñiga Chaves

“Este es el tiempo propicio de animarnos a una nueva imaginación de lo posible…”. (Papa Francisco, Un Plan para Resucitar, en La Vida Después de la Pandemia, 2020.) 

Hay un esfuerzo por hacernos creer que existe una sola forma de entender la Economía; es “la pura”, “la científica”. Un interés por vender un pensamiento único, apoyados por las escuelas de Economía y la prensa especializada.  Pero el debate y los resultados de la vida real contradicen esa pretensión. 

EL EQUILIBRIO. La teoría económica ortodoxa sostiene que los sistemas económicos tienden al equilibrio. Como ese equilibrio no se ve en la vida real, entonces los diseñadores de Política Económica se dedican a buscar los mecanismos para llegar a él. Reducen la Política Económica a la búsqueda del restablecimiento de los equilibrios perdidos, a eliminar “las distorsiones” que los impiden, manejando “con prudencia y austeridad” las variables económicas. Hay que equilibrar la economía a como dé lugar, evitando la menor “intervención extraeconómica”. 

ES UNA APROXIMACIÓN BASTANTE MECÁNICA. Reducen la política económica a un ejercicio meramente “técnico”, “economicista”. Se le quita el contenido social al estudio de la Economía y a la Política Económica. Se plantea –de esta forma– una dicotomía falsa entre lo económico y lo social, entre lo técnico y lo político e, incluso, se presume que se debe subordinar lo político a lo técnico-económico.  Se sataniza lo político, pero no reconocen que detrás de esos enfoques están impulsando proyectos económicos y políticos no confesos.

OTRA FORMA. Desde los clásicos (Smith, Ricardo, Marx) se entendió la existencia de grupos sociales en los procesos de producción, distribución y consumo. David Ricardo dice que “la determinación de las leyes que rigen esta distribución es el problema primordial de la Economía Política”. Identificaba en su época “… tres clases de la comunidad, a saber: el propietario de la tierra, el dueño del capital necesario para su cultivo y los trabajadores por cuya actividad se cultiva”. (David Ricardo, “Principios de Economía Política y Tributación”). Terratenientes, capitalistas, trabajadores. 

RELACIONES SOCIALES. Este enfoque permite entender que la Economía estudia las relaciones que se establecen entre los seres humanos para articular las formas de producción, distribución, consumo y la reproducción de las condiciones materiales y sociales que permiten la generación del excedente, la acumulación de capital y el reparto de la riqueza.

LA POLÍTICA ECONÓMICA es también una disciplina social y, por tanto, debe incorporar en su diseño el análisis del poder. La inclusión de la armonía y la contradicción política y social es un componente inseparable del diseño de la Política Económica. Entendida la vida económica como relaciones entre seres humanos, nos ayuda a entender por qué se dan momentos en que hay armonía social y por qué hay momentos en que hay desavenencias que pueden llegar, incluso, a conflictos radicales. Por ello, la Política Económica debe entenderse como la gestión del Estado sobre el ciclo del capital, arbitrando las contradicciones a través del reparto del excedente socialmente producido. 

REACTIVACIÓN. Como la Economía y la Política Económica no tienen explicación única, y como el proceso de creación y distribución de la riqueza es social y es contradictorio, se explica por qué ha costado tanto acordar el programa de reactivación, que incluya el período pos-pandemia. Es mejor reconocer que es un tema de poder, un tema de grupos de interés, pues lo que está en juego es el reparto de las cargas y los beneficios. Este arreglo pasa por un acuerdo, un nuevo pacto social, con la participación y convencimiento de la gente, de los grupos; de los actores sociales. Y el tiempo apremia. ¡Luego será tarde!

CONCLUSIÓN: “Espero que los gobiernos comprendan que los paradigmas tecnocráticos…no son suficientes para abordar esta crisis ni los otros grandes problemas de la humanidad. Ahora más que nunca, son las personas, las comunidades, los pueblos quienes deben estar en el centro, unidos para curar, cuidar, compartir.” (Papa Francisco, A un Ejército Invisible, 2020) 



sábado, 16 de mayo de 2020

COMPROMISO DEL PRESIDENTE: RENOVAR EL PACTO SOCIAL. 16/5/2020

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COMPROMISO DEL PRESIDENTE: RENOVAR EL PACTO SOCIAL

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Del discurso del Presidente de la República ante la Asamblea Legislativa voy a concentrarme en un solo punto, que considero es el compromiso fundamental que asumió ante la ciudadanía: su palabra para renovar el Pacto Social y robustecer el Estado Social de Derecho. Visión correcta: la reconstrucción nacional será de tal magnitud, que exigirá el compromiso de todos y el sacrificio compartido. 

Lo cito: “Quienes hoy vivimos en este país y tomamos decisiones, estaremos a la altura de las circunstancias en la medida en que reconozcamos nuestra pluralidad, nuestra multiplicidad de representación y que logremos superar la crisis emanada de la pandemia, al mismo tiempo que renovamos nuestro pacto social y modernizamos el Estado Social de Derecho. A esa tarea debemos abocarnos a trabajar en unión.” (4 de mayo de 2020)

Reconoce que ante estos desafíos nacionales debemos tomar en cuenta al menos:
a-   Renovar el Pacto Social. Éste marcará el derrotero hacia el desarrollo nacional, incluyente, progresista, modernizante. 
b-   Defender del Estado Social de Derecho, modernizándolo. Y, sobre todo, robusteciéndolo. 
c-    Incluir la pluralidad que conforma nuestra Nación: distintos enfoques, distintas propuestas, distintas realidades.

En consecuencia, la representación en el proceso debe ser múltiple. El país no le pertenece a un solo grupo; la visión que surja deberá ser diversa e incluyente. 

Una convocatoria de esta magnitud no puede pasar inadvertida, ni quedar solo en el papel. Mientras se van atendiendo los problemas de corto plazo, el Presidente debe tener a su equipo sobre la mesa de trabajo, dibujando las pautas de este proceso, de esta convocatoria nacional.  

En este momento, día a día, el Ejecutivo, la Asamblea, los bancos, los empresarios, los trabajadores, todos los estamentos sociales van tomando decisiones. Esto dejará en su momento unas cuentas en el balance que habrá que cuantificar en detalle, y habrá que empezar a saldar. 

Ese balance reflejará caída y destrucción de riqueza y producción, mayor desempleo, aumento en el subempleo, desbalances regionales, ruptura de cadenas productivas, pobreza, marginación, eventualmente tensiones sociales nuevas. Enseñará, al mismo tiempo, nuevas oportunidades y fortalezas a desarrollar.

En esta ruta, es necesario conocer con claridad a qué se ha comprometido el Gobierno, con los bancos que están financiando sus necesidades de flujo de caja y, sobretodo, con el FMI. 

En un principio, las autoridades dijeron que no había condicionamientos; después han ido dando otro tipo de señales. Desde decir que los documentos con el FMI son públicos, y que vayamos a estudiarlos, hasta la carta que dio el Ministro de Hacienda este miércoles donde aclara preguntas sobre los créditos, pero adelanta medidas sobre lo que llama “reformas estructurales”, que incluyen una ley de empleo público, una ley de venta de activos públicos y una ley de órganos desconcentrados, entre otras. Pero, ¡ojo!, precisamente, el nuevo pacto tendrá que definir cuáles son las reformas estructurales sobre las que refundaremos la República. ¡Que no se ponga la carreta delante de los bueyes!, pues el proceso puede arrancar deslegitimado. 

La emergencia nacional no quita la necesidad de la comunicación oportuna y las propuestas económicas las han venido dando a cuenta gotas. Y debe ser claro que ese proceder no ayuda al clima para la renovación del Pacto Social. Que sea sólido, exige información clara y a tiempo. 

EN CONCLUSIÓN: Articular todos los esfuerzos para impulsar el nuevo desarrollo exige tomarle la palabra al Presidente en su llamado. Sin mezquindades; sin cálculos políticos, con espíritu constructivo, reconociéndole que atinó en su propuesta.  ¡Manos a la obra! ¡Convoque cuanto antes D. Carlos! 















sábado, 2 de mayo de 2020

EL ACUERDO CON EL FONDO . 2/5/2020

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EL ACUERDO CON EL FONDO 

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Esta semana el FMI le aprobó a Costa Rica un programa de asistencia a la emergencia por US$504 millones. Tener a mano plata cuando se están viviendo momentos inciertos, es una buena idea.

GOBIERNO INFORMA. En su comunicado el Gobierno informa que este convenio tiene que ir a la Asamblea Legislativa. Por otro lado, no menciona que este acuerdo tenga alguna condicionalidad.  

FMI INFORMA. En el comunicado de prensa que hace el Fondo se citan algunas otras cosas.  Así, el Subdirector Gerente del FMI recomienda que una vez pasada la crisis de salud, el país debe volver a la “consolidación fiscal”, usando la reforma del 2018, aplicando la “regla fiscal”, acompañado de medidas adicionales de ingresos y gastos durante el periodo 2021-24, junto con la venta de activos (públicos, supongo). 

Regresar a la ruta de la consolidación fiscal, en palabras sencillas, significa que habrá que bajar el déficit fiscal, para que el endeudamiento también disminuya, y así gastar cada vez menos en intereses. Esto es claro; a ningún país le sirve tener problemas fiscales. Lo complejo será acordar cómo lo vamos a hacer. 

¿VENDER ACTIVOS? Me llamó la atención que el representante del Fondo mencione explícitamente, un tema que ha sido tan polémico, como es la venta de activos.  ¿Qué lo llevó a señalar una cosa tan específica?  Y la interrogante me surge porque lo que sí sabemos es que antes de que estallara el problema sanitario, ya en el país había voces que estaban sugiriendo vender activos estatales. ¡Propuesta que he escuchado por más de 20 años! 
¡VEAN QUÉ INTERESANTE LO QUE ME ENCUENTRO!  Intrigado por lo anterior me fui a revisar los comunicados de prensa del FMI para otros países que recibieron un apoyo parecido. En el caso de Panamá señalan “Volver a un ajuste gradual una vez que la pandemia retroceda…”  En el caso de El Salvador: “…comprometerse a un ajuste fiscal gradual a partir del 2021… tener… un equilibrio fiscal primario del 3½ por ciento del PIB para finales de 2024 y colocar a la deuda pública sobre una trayectoria firmemente decreciente para alcanzar el 60 por ciento del PIB en 2030”. En el caso de República Dominicana: “Una vez que la pandemia retroceda, será importante volver a una consolidación fiscal gradual, incluido el establecimiento de un marco fiscal a mediano plazo…”. Para ninguno de estos vecinos, se les recomiendan medidas particulares; ni se les pide ventas de activos. En general, se habla de ajustes graduales, en el marco de una programación de mediano plazo y con un horizonte para bajar la deuda hasta 10 años. 
PROPUESTA DEL PRESIDENTE. He venido planteando que después de la pandemia veo una gran renegociación del endeudamiento nacional. El presidente Alvarado a finales del mes de marzo hizo un llamado a la comunidad internacional para flexibilizar las condiciones financieras: la … “asistencia financiera otorgada… deberían ser excepcionales en cuanto a interés, período de gracia y tiempo de pago. Debe a su vez, avanzarse con un arreglo de pago de las carteras existentes, y eventualmente disponer la suspensión de pagos”.

Esta propuesta es totalmente válida. Sin embargo, internamente no ha tenido mayor eco. Se va a requerir un esfuerzo enorme de nuestra Cancillería para posicionarla en los foros internacionales. Espero que el Presidente tenga un grupo trabajando específicamente en darle forma a su iniciativa.  Pues, por ejemplo, con solo que lográramos bajar los intereses a la mitad, nos estaríamos ahorrando como 2% del PIB, que servirían para empezar a amortizar la deuda. ¡Bien vale un esfuerzo! 

CONCLUYO. Con el FMI o sin él, se debe elaborar un marco fiscal de mediano plazo, y ese es el escenario que exigirá una gran negociación nacional.  ¿Vender activos? ¿Bajar intereses? ¿Renegociar deudas? ¿Ajustes en gastos, o en ingresos? Es la discusión/decisión que viene. Cada cifra que ahí aparezca será algo más que un número; reflejará el resultado de una política y medidas acordadas.  Y es en esto donde hay que poner los reflectores para el periodo post virus. ¿Tendrá el Fondo algunas expectativas en particular? Conviene aclararlo.