sábado, 21 de marzo de 2020

A REMAR PAREJO. 21/3/2020

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A REMAR PAREJO

Guillermo E. Zúñiga Chaves

El país está en emergencia. Así lo declaró el Gobierno desde el lunes de esta semana. Y en buena hora lo hizo. Con esto tiene más flexibilidad para manejar las instituciones; para movilizar recursos; para atender las urgencias que ya se están presentando y para lo que se vendrá a corto plazo. 

La principal y más inmediata es la atención de la emergencia sanitaria. La otra, no menos importante, es enfrentar los efectos económicos que ha provocado la pandemia. En los dos frentes, hay seres humanos de por medio. En uno, la amenaza directa sobre la vida; en otro, la supervivencia económica.

LA EMERGENCIA SANITARIA HA SIDO MUY BIEN MANEJADA. Las autoridades médicas, lideradas por el Ministro de Salud, nos han ido informando sobre la evolución, los riesgos, los cuidados que debemos tener. Han hablado con claridad y responsabilidad. Se nota una institucionalidad actuando.

El sistema de salud, construido a lo largo de tantos años, ha sacado la cara. Sobresale la Caja Costarricense de Seguro Social. Nos avisan que están preparados y toman las acciones para enfrentar lo que viene. Han sido muy claros en decirnos que, si nosotros no ayudamos, el sistema puede ser excedido. “Ticos, ¡reaccionen!” dijo el Ministro. Hay que hacer caso; esto es muy serio. 

La respuesta de la Caja la dan los hombres y mujeres que todos los días nos brindan los servicios. Ahí están “jugándosela” para atender los casos de esta emergencia, pero también para seguir dando las medicinas en las farmacias, atendiendo cirugías, otras emergencias, partos, en fin, cuidando nuestra salud. Todos los trabajadores de la salud deben recibir nuestra gratitud y aplauso. 

Como también hay que reconocer a toda la fuerza laboral que sigue brindando su trabajo para que el país trate de vivir normalmente en momento excepcionales. Y los empresarios, de todos los tamaños, que se esfuerzan con sus negocios para suplir las necesidades del país en bienes y servicios, y también “se la están jugando”, pues el virus anda por ahí a la caza de seres humanos, sin importar si usted es patrono o trabajador, público o privado. 

SOLIDARIDAD FRENTE A LA ADVERSIDAD. No es el momento para “el vivillo”.  Acatar los consejos sanitarios con rigor; no acaparar mercancías, no aprovechar el momento para pasar leyes que siempre hemos querido meter. Nada de esto es permitido. Que nadie pretenda aprovechar la emergencia para jalar agua a su molino. 

LOS EFECTOS ECONÓMICOS VAN A SER ENORMES. Ya se están sintiendo. Y vendrán más.  En algunos sectores se están viendo muy rápido. Pero la “contaminación económica” puede ser general. Si nuestra economía venía lenta, este fenómeno nos golpeará más.  A nivel internacional ya se está corrigiendo el crecimiento global hacia la baja, y eso nos va a afectar. Se hace bien en avanzar en iniciativas que pretenden mitigar los impactos económicos y el golpe que pueda sufrir el empresariado y los trabajadores. 

CUATRO COMENTARIOS BREVES.  1- Hay que ser generosos con los fondos que pueda requerir la emergencia médica: que las finanzas no atenten contra la salud. En honor a la verdad, el volumen de recursos que vamos a necesitar no los conocemos con certeza. 

2- Se debe tener presente que las medidas que se están tomando son por el plazo de la emergencia.  Una vez superada esta etapa, habrá que revisar cuál legislación aprobada se queda, y cuál se modifica. 

3- Debe estar claro que, ante la flexibilización que se está dando en las condiciones bancarias, los impuestos y otras medidas financieras, “cuando el mundo se normalice”, los resultados se deben juzgar (incluidas las evaluaciones regulatorias y las auditorías) teniendo presente las excepciones que se dieron. A la vuelta del tiempo, empiezan a alzarse las voces que quieren resultados “normales” en “condiciones extraordinarias”. 

4- Conviene conversar cuanto antes con los organismos internacionales. Podría ser que se necesiten recursos en el corto plazo. Pero, sobre todo, para la etapa “post virus”, que será de reactivación.  

CONCLUYO. Debemos mantener la disciplina que nos solicitan las autoridades del país. Esto lo tenemos que sacar adelante entre todos. 

sábado, 7 de marzo de 2020

NO MÁS CHAMBONADAS. 7/3/2020

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NO MÁS CHAMBONADAS

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Una misión del Fondo Monetario Internacional visitó hace poco el país para realizar lo que se conoce como revisión del Artículo IV. Estas visitas las hacen para explorar cómo andan las cosas. Valoran que las condiciones económicas se mantienen estables en términos generales, reconocen el esfuerzo por mantener baja la inflación, ven bien la política monetaria de apoyo a la reactivación económica y se sienten cómodos con el manejo del tipo de cambio. (Departamento de Comunicaciones del FMI, “Personal técnico del FMI concluye visita a Costa Rica”, 24 de febrero de 2020).

Sin embargo, llaman la atención sobre el tema de la reactivación económica. “El crecimiento económico se mantiene con bajo dinamismo”.  Y sobre el 2,5% de aumento del PIB proyectado para el 2020, lo califican como “moderado”. No lo dicen, pero se entiende que los esfuerzos de reactivación han sido insuficientes, sobretodo para enfrentar las necesidades de generación de empleo y para mejorar el clima de negocios. 
Entre los riesgos que nos pueden impactar dicen “…el crecimiento sigue susceptible a choques que afecten el crecimiento mundial, a las tensiones económicas y sociopolíticas en Nicaragua, a un debilitamiento de la confianza de consumidores y empresarios, y a incertidumbre en torno a la implementación de la reforma fiscal”.
CONFIANZA. Precisamente sobre la confianza de los consumidores, el Banco Central en el “Comentario sobre la Economía Nacional” (2 de marzo de 2020) señala que hay una “…mejora en la percepción de los agentes económicos registrada en el cuarto trimestre de 2019, y aunque se mantienen en niveles de pesimismo relativo, sugieren que ese pesimismo ha disminuido”. Mejora, pero no suficiente. El pesimismo es menor. 

Cualquier cosa que se haga para mantener la confianza de los agentes económicos es poca. Por eso la crisis política que hemos vivido en los últimos días a raíz de la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD) no ayuda en nada. La renuncia del Ministro de la Presidencia y de dos viceministros vinculados con el área económica, deja mucho que pensar. En Hacienda se va precisamente el encargado de los ingresos, en medio de la implementación de la nueva reforma fiscal.

La comunicación en torno a este lamentable caso denota una gran descoordinación entre las autoridades.  Sin la menor duda se cometieron errores políticos de bulto. Nadie tuvo el cuidado de filtrar los procesos que llevaron a la firma del desafortunado decreto. Además, algunas pretensiones que tenía ese decreto (en lo que tiene que ver con vulnerar nuestra privacidad) son inaceptables.  Afortunadamente la institucionalidad está operando y solo nos falta esperar los resultados que aparezcan en las investigaciones judiciales y, por qué no, lo que revele la comisión legislativa 

PERO EL DAÑO ESTÁ HECHO, tanto a nivel local como internacional. Y se debe recordar que ya nos habían bajado la calificación de riesgo hace unos días, lo cual da señales negativas a los inversionistas y encarece el endeudamiento. A esto se debe sumar que “… aumentó la incertidumbre sobre la recuperación del crecimiento mundial…” por el coronavirus, señalado por el Banco Central en su reporte. 

Siendo que uno de los componentes esenciales es la consolidación fiscal déjenme contarles que sobre las medidas anunciadas por Hacienda el Fondo Monetario valora los esfuerzos “…aunque considera que los beneficios esperados de algunas de las medidas pueden tomar tiempo en materializarse”. Entonces tampoco ayuda en nada que el Ministro Chaves salga diciendo “o se alinean ellos o me voy yo” refiriéndose a los funcionarios del Ministerio que dirige. (Diario Extra, 5 de marzo de 2020, pág. 13). Esta es una noticia que también se leyó a nivel internacional. 

EN CONCLUSIÓN. En medio de un ambiente incertidumbre económica, con crecimiento local moderado, con una frágil recuperación en la confianza de los agentes económicos, con un nivel de desempleo tan alto, con reducciones en la calificación del riesgo soberano, con dudas sobre los impactos de las propuestas hacendarias, lo ocurrido en estos días lo que viene es a sumar desesperanza. La política es una actividad muy seria; improvisar sale caro. 



sábado, 22 de febrero de 2020

¡APARECIÓ EL PEINE! 22/2/2020

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¡APARECIÓ EL PEINE!

Guillermo E. Zúñiga Chaves

PRIMER ACTO. En el discurso de toma de posesión el Presidente solicita a los diputados avanzar en la búsqueda de la estabilidad fiscal, pidiéndoles que analicen el proyecto que había presentado la administración Solís Rivera. 

SEGUNDO ACTO. En medio de la discusión fiscal se llega a conocer que el Gobierno Solís Rivera había dejado un “hueco” de ₡600 mil millones, lo que confirmaba el problema de liquidez de la Tesorería Nacional. Luego, la situación se complicó aún más, pues el Gobierno debió enviar un presupuesto extraordinario para cubrir otro faltante de ₡300 mil millones adicionales. Problema de liquidez; problema de disponibilidad de plata en la Tesorería; amenaza real de incumplir pagos. 

Esto creó una inestabilidad financiera muy grande, pago de “intereses obscenos”, apuró el trámite de aprobación de la reforma, y dio espacio a los condicionamientos de los sectores para dar el sí. En ese marco, el Presidente asumió como propia la aprobación de la famosa “regla fiscal”.   Algunos alertamos que esa regla iba a ser motivo de problemas.  Personalmente se lo dije al señor Presidente.

TERCER ACTO. Durante el trámite de aprobación de la reforma, algunos sugerimos examinar si los fondos que daría alcanzaban para enfrentar la magnitud de la situación. Nos parecían insuficientes. La respuesta del bloque que apoyaba lo que se cocinaba en la Asamblea fue que el Banco Central ya había dado los datos. La opinión del Central se tomó como un acto de fe. ¡Y Dios guarde siquiera preguntar algo! Debe recordarse que esos datos mostraban que casi un 60% de lo que daría la reforma venía del ahorro en remuneraciones y, principalmente, de la aplicación de la regla fiscal.  También señalaba que la deuda seguiría creciendo hasta el 2023 (65,2% del PIB) y a partir de ahí empezaría a bajar. 

CUARTO ACTO. Los resultados fiscales del año pasado fueron malos; un déficit de -7% del PIB es alto. El Presidente salió a aclarar que pudieron haber obtenido “un número más bonito” pero “gastos correctos y necesarios” los llevaron al resultado más alto.  La reacción de los aliados políticos no se hizo esperar y empezaron los reclamos. Y le recuerdan al Presidente la obligación de aplicar la regla fiscal, que para el año entrante va a ser mucho más restrictiva. 

El Presidente se percata que efectivamente la regla fiscal va a significarle un problema para lo que resta de su administración, pues la deuda ya casi supera el 60% del PIB.

QUINTO ACTO. La cifra de un desempleo de 12,4% dada a conocer por el INEC es muy alta. Frente a este resultado el Gobierno anuncia que hará a una encerrona de emergencia. Muchos pensamos que anunciarían medidas para generar empleos. Pero lo que salió fue el mensaje que el Ministro de Hacienda llevó a la Asamblea, pues había sido convocado. “Traigo malas noticias”, dijo el ministro.  

SEXTO ACTO. Y en la Asamblea aparece el peine. Dentro de un conjunto de medidas anunciadas, surgió el nuevo componente de la estrategia fiscal que, “cándidamente”, llaman “bajar la hipoteca”. Para evitar que la deuda llegue al 60% del PIB el Ejecutivo propone vender activos del Estado. Un nuevo componente, nunca mencionado, menos discutido, de gran significado nacional.  

COMO CONCLUSIÓN.  Esto ya me lo había olido, y se lo adelanté a don Claudio Alpízar el año pasado, en su programa Café y Palabras. Como la plata no iba a alcanzar, vendrían por las joyas de la corona, le adelanté.  El mal resultado del -7% del PIB y la baja en la calificación de riesgo que dio Moody´s, se convierten en aliados para venir con la nueva idea. Un nuevo mecanismo de presión. 

Pero ya se insiste en que FANAL Y BICSA darían muy poquito. Algunos ya están sugiriendo meter en el combo al BCR y al INS. ¡Qué cancha! Y no se asuste el lector si la lista la siguen engordando. Un manejo poco transparente y hasta oportunista. Y después le pedimos confianza a la gente. 




sábado, 8 de febrero de 2020

RÁPIDA FOTOGRAFÍA DEL 2019. 8/2/2020

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RÁPIDA FOTOGRAFÍA DEL 2019

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Salieron los datos del desempeño hacendario del 2019 y el Banco Central presentó el Programa Macroeconómico 2020-2021. El INEC dio los datos de empleo. Estos informes hay que verlos en conjunto. Conviene comparar los resultados con los del año tras anterior. He escogido un grupo de indicadores que me parecen útiles. 
      
            VARIABLE
   2018

   2019
Déficit Gobierno Central (%  PIB)
  -5,9 

  -7,0 
Deuda Gob. Central (% del PIB)
   53,6

  58,5
Crecimiento PIB  (%)
     2,6

    2,1
Crédito  al sector privado (%)
     3,5

    0,8
Inflación (%)
     2

   1,5
Desempleo (IV Trimestre) (%)
    12

   12,4

LO FISCAL.  El déficit fiscal del 2019 fue mucho más  alto que en el 2018, a pesar de que la Reforma Fiscal ya entró en vigencia y se están cobrando nuevos impuestos.  La recaudación de impuestos respecto a PIB subió levemente (de 13,1% a 13,5% del PIB en  2019).  Sin duda, la baja actividad económica está pasándole la factura a Hacienda. Los gastos subieron de 20% del PIB en 2018  a 21,7% del PIB en 2019. En mucho pesan los gastos por intereses. Y mucho cuidado con el crecimiento de la deuda, pues aumentó casi 5% del PIB, situándose en 58,5% del PIB, en el umbral de la cifra mágica para la aplicación de la parte más dura de la regla fiscal. 

HABLA EL PRESIDENTE. Refiriéndose al tamaño del déficit, el Presidente nos aclaró que pudieron haber terminado con  “un número más bonito”, pero que se hubieran atrasado trabajos de CONAVI, o no se hubiera pagado un aporte a la CAF, o  no se hubiera pasado plata a JAPDEVA, o no se le hubiera dado una plata a la Comisión de Emergencias. Él y su gobierno consideraron que era “correcto y necesario” hacer esos gastos y tomaron la decisión política, aunque el número del déficit “no saliera tan bonito”. 

ENSEÑANZAS. Esta acción presidencial nos ilustra algunas cosas.  Primero: a pesar de que este Gobierno quiere disminuir el gasto público (lo ha ofrecido por todos lados), tomar decisiones “por lo correcto”, como dice D. Carlos, a veces obliga a gastar. Segundo: el resultado obtenido fue deliberado; fue una decisión política.  Tercero: la Regla Fiscal que el Gobierno se autoimpuso, va a ser una piedra en el zapato en  los años venideros cuando la Regla se aplique con mayor crudeza. En ese momento “lo correcto” va a tener que esperar. Entonces tendremos, como país, muchos dolores de cabeza. 

PRODUCCCIÓN, CRÉDITO, EMPLEO Y PRECIOS. El crecimiento de la producción fue menor en el 2019 que en el 2018 (año presentado por las autoridades como malo, pues había sido afectado por  los movimientos huelguísticos). Disminuimos a 2,1%, desde un 2,6% del año 2018. El desempleo alcanzó un vergonzoso 12,4%. Y el crédito al sector privado prácticamente no creció (0,8%). Y no es que los bancos no están haciendo su tarea; es que no hay demanda por crédito. La inflación fue baja y menor que la meta del Central. ¡Ah contradicción!,  inflación baja pero la economía no jala. 

CONCLUYO. El optimismo oficial y el de sus aliados políticos, no se refleja en estos resultados. Déficit fiscal enorme, producción floja, alto endeudamiento, desempleo alto, crédito paralizado, pero la inflación es baja. Muestra una política económica fallida. Se debe corregir.






sábado, 25 de enero de 2020

¿CÓMO VES LA ECONOMÍA? 25/1/2020

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¿CÓMO VES LA ECONOMÍA?

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Esta pregunta me la hacen prácticamente todos los días. Al momento de escribir este comentario, ni el Banco Central ha publicado el Programa Macroeconómico de este año, ni el Ministerio de Hacienda ha presentado las cifras de cierre del año pasado.  Ambos documentos son muy útiles para ver los resultados reales del año. Sin embargo, el Banco Central sí ha adelantado algunas cosas.

Hace un año, en enero del año pasado (ya se había aprobado la reforma fiscal) cuando el Banco Central presentó el “Programa Macroeconómico 2019-2020”, estimaba que en el 2019 la producción crecería 3,2%.  Al hacer la revisión de ese programa, a mediados del año, bajó el pronóstico a 2,2%. ¡Mala noticia; pésima! 

Y esa es la cifra que se ha estado usando como cierre del año pasado. Habrá que ver si en los próximos días nos dicen algo distinto, en el tanto el Banco ha insistido en que ha habido “un repunte de la actividad económica  a partir de junio” (Informe de Inflación, Dic. 2019; pág. 9).  En ese informe la califican como  “incipiente recuperación” (pág. 6),  reconociendo que “Sin embargo,la incipiente mejora observada en meses recientes en la actividad económica, todavía no se ha manifestado en el empleo” (pág. 9).  ¡Confesión de parte!

REPUNTE…PERO. ¿Por qué si se habla de recuperación desde junio, la gente sigue sintiendo que las cosas no marchan del todo bien? Una mirada unos años atrás nos puede ayudar a entender esta aparente contradicción. 

Según cifras del BCCR en el año 2016 la producción creció 4,2% respecto al año 2015. El año siguiente, 2017, el crecimiento de la producción bajó a 3,4%; en 2018 el PIB bajó a 2,6% y, si todo sigue igual, el 2019 cerraría cerca de 2,2%. Venimos cayendo año con año.

Lo que se ha dado a partir de junio, y ¡qué dicha que haya sido así!, es que la tendencia a decrecer que traía la economía se paró, y empieza a dar señales, muy débiles aún, “incipientes”, de un retoño productivo. Se detuvo la caída. Y eso sin duda es una buena noticia. 

Pero el conjunto de las cifras nos permiten entender que no hay tal contradicción, por más que nos insistan en que ya tenemos recuperación. Los datos nos dicen que la producción ha venido para atrás;  la economía en los últimos años ha venido de capa caída. Esa es la realidad. Y lo que tenemos hasta ahora, no es suficiente. Por eso no se nota la mejoría. 

EXPORTACIONES. El sector que en buena medida ha sostenido el desempeño del PIB es el sector exportador, pues otros, donde sobresale la construcción, siguen en terrenos negativos. Sin embargo, si vemos el comportamiento de las exportaciones totales también nos llevamos una sorpresa. En el año 2016 las exportaciones crecieron 7,9%; un año después, en 2017,  su crecimiento baja a 6,9%; en 2018  llega a 6,1% y en el 2019 bajó a 1,6%. (Fuente BCCR).  A esto hay que ponerle atención de inmediato. 

CRÉDITO. Este crecimiento débil de la economía explica la caída en el crédito. Cifras del BCCR nos indican que el saldo del crédito al sector privado en diciembre del 2019 fue menor que el saldo en diciembre del 2018. La tasa fue negativa en -3,2%,  Esto a pesar de  que el BCCR ha venido bajando su Tasa de Política Monetaria y de la abundancia de liquidez, por la baja de los encajes bancarios. Hay plata pero no se usa. 

CONCLUYO. Claramente la política que se está siguiendo no es suficiente. Las autoridades deben revisar cuanto antes su propuesta. Poco ganamos con hablar de repunte, si a la hora de las verdades, cuando vemos los resultados en cifras,  es evidente que la cosa no está alcanzando. Un acuerdo con productores, y con grupos sociales, para la reactivación y el empleo es urgente.  Más heterodoxia económica es necesaria. Esperar que a pura política monetaria vamos a salir, es un error. Aunque los monetaristas se lo crean.  ¡Guarden el libro!





sábado, 11 de enero de 2020

Y EL EMPLEO, ¿CUÁNDO? 11/1/2020

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Y EL EMPLEO, ¿CUÁNDO?

Guillermo E. Zúñiga Chaves

¿Cuándo va a ser la creación de empleo una prioridad nacional? A este Gobierno no parece interesarle; aunque en setiembre del año pasado presentó una propuesta que llamó Estrategia Nacional de Crecimiento, Empleo y Bienestar. 

POLÍTICA RECESIVA. Si hizo esa propuesta, ¿por qué hago la afirmación anterior? Porque la política económica va por otro lado; el ajuste que se ha aplicado es recesivo y privilegia los equilibrios financieros y el control de la inflación, sobre cualquier otra prioridad. Toda la economía se acomoda a ese ajuste. Muy distinto sería el manejo si se pone como centro de atención la generación de empleo. El resto de la política económica se tendría que ajustar a ese objetivo. 

La principal preocupación de los  hogares costarricenses es el desempleo. Esto lo muestra los resultados de la encuesta del CID publicada por Diario Extra el jueves de esta semana. (Diario Extra, “82% de los ticos cree que economía estará igual o peor en 2020”, 9-1-2020, pág.2). 

HACE SEIS AÑOS. Y no es por esta encuesta que hago este comentario. Déjeme recordarles que desde enero de 2014, hace 6 años, ya lo había advertido. Pocos días antes de las elecciones, ante la pregunta hipotética que me hacía D. José María Penabad  en el Periódico OJO, “¿cuál sería su primera disposición, que el país urge?” le contesté:  “Quien llegue en mayo a Zapote debe tener como meta principal la generación de empleo. Los niveles de desempleo abierto y de subempleo que tenemos, son dolorosos e inaceptables. La política económica del próximo gobierno debe tener como objetivo central la generación de empleo, y más empleo.”  

PARA ATRÁS COMO EL CANGREJO. En aquel momento, el dato al cierre del 2013,  daba un nivel de desempleo del 8,3% y el subempleo era 12,2%. Hoy, con información al tercer trimestre del 2019, el desempleo es 11,4% y el subempleo es 11,6%. Todas estas cifras son tomadas del Banco Central. Ante esta realidad, con más razón la prioridad nacional debe ser la creación de empleo. 

EL MERCADO INTERNO TAMBIÉN ES IMPORTANTE. Como lo hemos advertido aquí, el mercado interno está de capa caída. La política salarial ha sido restrictiva, el gasto público (excepto el gasto en intereses) ha sido limitado y los nuevos impuestos nos han quitado capacidad de compra. El frente externo ha ido sosteniendo la burra, pero se observa que a pesar de los buenos resultados de las zonas francas, el motor externo no es suficiente.  Hay que activar el motor interno también. 

Una política de empleo debe contemplar aspectos de la demanda. Ahí es crucial la reactivación de la producción, lo cual pasa por impulsar políticas sectoriales de largo plazo, negociadas con los actores, como se tiene por ejemplo para el sector exportador (incluido el turismo) y para la atracción de inversiones.  También debe incorporar el manejo de la oferta de empleo, con cálculos de las nuevas entradas esperadas, calidad del recurso humano disponible y los ajustes necesarios en cuanto a la calidad de esa mano de obra. Desde ya se debe incorporar cómo será la formación de nuestra población frente a la revolución industrial y el mundo de la inteligencia artificial, temas que marcan el inicio de este siglo XXI.  Nada de esto veo claro.  El discurso del “cierre de brechas” del Presidente no es suficiente. 

CONCLUYO. La prioridad que debe darse al empleo no es solo por la inaceptable situación actual, sino por lo que se nos viene encima. Veo al Presidente muy optimista hablando que los tragos amargos ya pasaron y que se nos avecina un mundo mejor. Adelanto que ni la mano invisible, ni el derrame de ese mundo, van a resolver los temas de reactivación y empleo. Es necesario fijarles la prioridad correspondiente y actuar en consecuencia. 












sábado, 14 de diciembre de 2019

LA INCLUSIÓN FINANCIERA. 14/12/2019

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LA INCLUSIÓN FINANCIERA

Guillermo E. Zúñiga Chaves

La legislación penal de Costa Rica señala que la usura es un delito. De ahí la importancia de precisar un criterio, que defina a partir de qué momento una tasa de interés se convierte en una tasa usuraria. De otra manera  el artículo que penaliza la usura sería inaplicable. 

En buena hora que este tema se está debatiendo en la Asamblea Legislativa  Y ojalá que pronto se resuelva. Banqueros, sus representantes y aliados han visto con malos ojos la iniciativa.  Entre otras cosas han dicho que si se pone una tasa de interés tope, entonces una gran cantidad de personas van a quedar excluidas del sistema.

¿CÓMO ENTENDER LA INCLUSIÓN FINANCIERA? En palabras del Banco Mundial “La inclusión financiera significa, para personas físicas y empresas, tener acceso a productos financieros útiles y asequibles que satisfagan sus necesidades —transacciones, pagos, ahorros, crédito y seguro— prestados de manera responsable y sostenible”.

En el país muchas empresas han aceptado un servicio de pago de planillas que los bancos les han ofrecido.  En ese momento el asalariado se convierte en “cliente” del banco, está “financieramente incluido”, puede hacer transacciones y pagos por medio de los servicios de banca electrónica, puede tener ahorros y otras inversiones en el banco. Ha sido una buena estrategia para engancharlos, formalizarlos, bancarizarlos. 

Los que reciben salarios más bajos, tienden a sacar la plata cada quincena. Siempre pensé que el banco ganaba poco con éstos, pero hace muchos años un amigo banquero me explicó que aún así era un buen negocio, pues algo dejan de saldo en sus cuentas, y “la suma de todos  esos puñitos pueden llegar a ser una masa atractiva de recursos mensuales que nos queda disponible y a cero costo financiero directo”.  Y además se detecta un posible cliente. ¿Serán estos sujetos de crédito, para incluirlos financieramente? 

Otros, que reciben ingresos mayores, se vuelven más atractivos;  desde el sistema bancario se les conoce el monto de sus ingresos, el uso de sus cuentas, el patrón de pagos y desembolsos de sus cuentas, en fin su “comportamiento financiero”. Con esta información empiezan a recibir las distintas ofertas de servicios crediticios, para financiar casa, carro o tarjetas de crédito. Si no son cuidadosos, se pueden endeudar más de la cuenta, sufrir las gestiones de cobro por sus atrasos y ser demandados por sus incumplimientos. Entraron al vía crucis. 

¿Y EL CRÉDITO A LAS EMPRESAS? Las grandes se las juegan solas. Me quedo con micro y las pequeñas. Sabemos de las dificultades que tienen para que les presten, sobretodo por las garantías que se les piden. El argumento es que como son más riesgosas, hay que ponerse más vivos y ser más exigentes. Algo de esto viven también las medianas. ¡Y ni qué decir las empresas emprendedoras! Por eso muchas de éstas buscan “mercados financieros paralelos”, por darles un nombre bonito.  Sin haber fijación de tasas de interés, ya el sistema los ha sacado. 

Hoy, antes de la fijación de tasas, muchas  personas ya están fuera de los créditos por su bajos ingresos, muchas de las pequeñas empresas quedan también fuera, y algunos que fueron  atendidos por el sistema, forman parte de la enorme lista de compatriotas que están al tope de deudas, o de los miles que tienen procesos de cobro en los tribunales. En otras palabras, estuvieron incluidos financieramente por un tiempo nada más. 

La regulación de la SUGEF  ha ido homologando el comportamiento de los bancos públicos y privados,  e indirectamente fija los límites de la exclusión. Es urgente revisarla. Y también es urgente que el Estado desarrolle banca especializada para los sectores no atendidos. 

CONCLUYO. La fijación de un criterio para definir la tasa de usura ayudará a las personas. Incluso a las que van a sector paralelo. Se podrán defender. La inclusión financiera exige que el acceso a los servicios sea sostenible, duradero. Para ello se requiere empleos permanentes y bien pagados, y apoyo a la formalización de los negocios. Hay que mejorar las condiciones de vida a la gente;  por ahí empieza la inclusión.