sábado, 22 de julio de 2017

EL ACUERDO NACIONAL (II): OTROS ACUERDOS CURIOSOS. 22/7/2017

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EL ACUERDO NACIONAL (II): OTROS ACUERDOS CURIOSOS

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Gatopardismo: en el análisis político se usa para señalar procedimientos de “cambiar algo para que nada cambie.”

Decía la semana pasada que mi entusiasmo por el Acuerdo Nacional en 59 temas empezó a disminuir  cuando vi el detalle de algunos de ellos. Comenté el caso del Acuerdo 59, donde los partidos políticos por unanimidad se comprometen a impulsar  una reforma hacendaria progresiva y sostenible, pero a la hora de discutir sobre impuestos, le zafan la tabla.  ¿Cómo quieren aumentar progresividad impositiva si  a la hora de la verdad no quieren tocar los impuestos? Una gran contradicción, que raya en el cinismo político.

DEL Capítulo de Infraestructura. El Acuerdo 21 sobre la modernización de la infraestructura y el transporte público dice lo siguiente. Reformar el Conavi y el CTP para garantizar plazos razonables en la construcción de obra y el ordenamiento del transporte público de la GAM, mediante la eliminación de sus juntas directivas, y la transformación de los entes en direcciones del MOPT”.

La idea es convertir al CONAVI y al CTP en órganos de desconcentración mínima para que sea mas fácil alinear sus acciones con las políticas del MOPT. De paso se pretende  eliminar las juntas directivas. Esto se acordó por unanimidad. Recoge en mucho la discusión que en los últimos años se ha venido dando en torno a estas instituciones.
Ahora bien, si todos los partidos políticos están de acuerdo en estos acomodos, ¿qué ha ocurrido con el proyecto de ley 19.900 que el Ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa desde  principios del año pasado?  El texto base incluye propuestas relacionadas con este tema. De acuerdo al WEB de la Asamblea ese proyecto no se ha movido en más de un año. ¿Qué ganamos con que en el “Acuerdo Nacional” todos los partidos  políticos digan que están a favor de hacerle reformas a estas instituciones, si ya tienen un proyecto en la Asamblea y las cosas no avanzan?
Este caso muestra otro ángulo de estos “acuerdos”. En los temas fiscales decían estar de acuerdo con un concepto de reforma, pero después no apoyan  y dejan por fuera una parte importantísima, valga decir los impuestos. En este otro caso, todos los partidos dicen estar de acuerdo con reformar al Conavi y al CTP, pero un proyecto presentado sobre este tema no lo mueven. Si la firma estampada en el  Acuerdo Nacional fuera realmente para poner en marcha lo acordado, ya ese proyecto debería haberse votado. Otra inconsistencia. Firman acuerdos, pero no existe la voluntad política real para implementarlos.
Capítulo sobre Reforma Administrativa del Estado y Simplificación de Trámites. Aquí encontramos otro ejemplo curioso. El Acuerdo 52 dice lo siguiente: Instar a los ministerios a revisar la conveniencia de reorganizar sus órganos desconcentrados a órganos de desconcentración mínima o dependencias internas, cuando así convenga a nivel estratégico y de eficiencia institucional”.
Este es otro acuerdo aprobado por unanimidad.  Ahora bien, el acuerdo es hacer una instancia al poder ejecutivo para que estudie la conveniencia de hacer cambios para que se mejore la eficiencia de las instituciones. Por Dios, ¿hacer un “acuerdo nacional” para pedir eso? No se necesita ningún acuerdo para que el Ejecutivo promueva las reformas administrativas que hagan más eficiente su trabajo. ¡Simplemente debe hacerlo!
Otra cosa sería si el acuerdo fuera el compromiso de pasar las modificaciones legales que hagan más eficiente el aparato del Estado. Claro, siempre que hagan real ese apoyo y no vaya a ser que a las iniciativas les ocurra lo del proyecto sobre CONAVI.
MALICIA INDÍGENA. Lanzar las campanas al vuelo porque se han logrado 59 acuerdos, me parece ingenuo. Algunos no son sustantivos, y otros no tienen apoyo político real. Ojalá no estemos en presencia del gatopardismo político, esto es, cambiemos para que nada cambie.




sábado, 15 de julio de 2017

EL ACUERDO NACIONAL (I). 15/7/2017

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EL ACUERDO NACIONAL (I)

  Guillermo E. Zúñiga Chaves

Es meritorio que se haga un nuevo esfuerzo por lograr acuerdos nacionales que conduzcan a destrabar el país. Son muchos años donde la desconfianza nos ha carcomido. Se ha usado el obstruccionismo, frente a la propuesta. Ha prevalecido la visión de corto plazo y, en muchísimos casos, la miopía politiquera, frente a los retos nacionales.  Los más optimistas han insistido en que hay acuerdos sobre 59 temas.  Fui a ver detalles y perdí el optimismo

Este es un acuerdo político. Es un acuerdo entre los nueve partidos políticos que hoy tienen representación legislativa. Esto lo lleva a uno a pensar que lo que se haya acordado ahí, que necesite pasar por la Asamblea, debiera presentarse y aprobarse de forma rápida.

DOCUMENTOS. A  solicitud mía, D. Miguel Gutiérrez me facilitó, en forma diligente, dos documentos en torno al Acuerdo Nacional, que he empezado a revisar. Uno se llama “Acuerdo Nacional”, que es un informe  donde se presentan resúmenes de las propuestas, y se registran los resultados de las votaciones. El otro se llama “Acuerdo Nacional. Fundamentos Técnicos”, que muestra el material de soporte del que salieron las propuestas discutidas. Cada una de estos “fundamentos técnicos” tuvo un responsable que los elaboró.

ASPECTOS FISCALES. Por interés profesional me fui directamente a revisar los temas fiscales que ahí se tratan. El capítulo se llama Reforma Fiscal Progresiva. Conté 17 propuestas en este capítulo.  De ellas 7 fueron aprobadas y 10 fueron rechazadas. De esta forma, 59% de las propuestas en el campo de la “reforma fiscal progresiva” se rechazaron.

La visión para desarrollar este tema dice: Un sistema fiscal progresivo e integral, que permita dar sostenibilidad financiera al modelo de desarrollo costarricense propiciando el crecimiento, el empleo, el progreso social y la sostenibilidad que lo han caracterizado a través de la historia”· No es cualquier tipo de reforma; es una reforma progresiva, integral, que incluya sostenibilidad financiera, desarrollo, empleo y progreso social.
En línea con lo anterior, por unanimidad los partidos políticos acordaron la primera propuesta de este bloque:  Acuerdo 59: Los partidos políticos acuerdan declarar e impulsar las reformas correspondientes para resolver el tema fiscal mediante un acuerdo político sobre temas de ingreso y gasto público así como en la gobernanza fiscal, incluyendo aspectos de transparencia y rendición de cuentas y aspectos relacionados con la reactivación del crecimiento económico, elemento fundamental para la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo”.
Al leer este acuerdo sentí que por fin estábamos en las puertas de una solución. Léase bien: se incluyen  gastos,  ingresos, reactivación económica, gobernanza fiscal, transparencia y rendición de cuentas. ¡Y se aprobó por unanimidad! ¿Qué más se puede pedir?  Todos los partidos de acuerdo en esto. Pero están de acuerdo solo en la declaración. Porque a la hora de avanzar con algunas acciones, la cosa cambia.
HACER CHOCOLATE SIN CACAO. De las 10 propuestas rechazadas en este bloque,  8 están relacionadas con los temas de impuestos: no quieren la renta global (la rechazan todos), ni aceptan la renta mundial (pocos la apoyan). Pero dicen que quieren una reforma progresiva. ¡Qué contradicción! No  aceptan cambios en el IVA ni en el impuesto sobre la renta. Entonces no quieren modificar el régimen de impuestos que tenemos.   
CONCLUSIÓN. Hay una gran incongruencia de los partidos firmantes, que raya en el cinismo. Declaran estar de acuerdo en un concepto general de una reforma progresiva, con desarrollo inclusivo y  sostenido, pero no quieren dar los recursos para que esto se logre. No es el número de acuerdos lo que cuenta, sino la calidad de los mismos. Seguiré con este tema.





sábado, 8 de julio de 2017

“EL EMPLEO EN EL CORAZÓN DEL DESARROLLO”. 8/7/2017

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“EL EMPLEO EN EL CORAZÓN DEL DESARROLLO”

Guillermo E. Zúñiga Chaves

Decía la semana pasada que la generación de empleo sigue siendo la principal prioridad que tiene el país. Indiqué también que en el tanto se sigan privilegiando las políticas de estabilización frente a las políticas de crecimiento económico, la demanda por empleo va a ser baja y, en consecuencia, será difícil disminuir el desempleo

ADMINISTRACIÓN SOLÍS. A mediados de agosto del 2014, empezando la actual Administración, se presentó la Estrategia Nacional de Empleo y Producción. Y el documento agregaba un subtítulo: “El empleo en el corazón del desarrollo”. Este material fue presentado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio. Contó con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo.

Me llamó la atención que le encargaran a esos dos ministerios la formulación de esta estrategia y su seguimiento, siendo que los hilos de la política económica se manejan por otro lado. “El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y el Ministerio de Economía, Industria y Comercio, establecerán una Unidad Ejecutora de la Estrategia Nacional de Empleo y Producción, la cual contará con el acompañamiento de la Organización Internacional de Trabajo”.  Y se le encargaba a esa Unidad Ejecutora que coordinara “…con las diferentes instituciones públicas y privadas que participan en la Estrategia….para dar seguimiento a la ejecución de las acciones de la Estrategia”. (Página 30 del documento).
CONCEPCIÓN EQUIVOCADA. Claramente hay un error de concepción en el diseño de esta política. Dos instituciones de poca incidencia en el manejo de la política económica las encargan de semejante tarea. La verdad es que en materia de política económica la procesión va por otro lado:  la estabilidad macroeconómica (muy necesaria, por cierto) sigue gravitando fuertemente  en el diseño y prevalece sobre cualquier objetivo.   Como la situación fiscal está muy comprometida, entonces del Banco Central hace su tarea y se hecha a la espalda todo el ajuste. Aunque el desempleo sigue siendo alto. 
Recuerdo que en aquellos días el sector empresarial, el que demanda empleo en base al crecimiento de su producción, se quejaba de que no habían sido consultados sobre esa estrategia. Y la propuesta ni siquiera hacía estimaciones del crecimiento económico esperado. No había mandatos claros sobre las políticas monetarias, cambiarias o hacendarias. Un ejercicio de muy buena voluntad, sin la menor duda, pero desprovisto de mecanismos reales de aplicación;  valga decir, sin dientes para echarla a andar.  
El informe semestral que la Unidad Ejecutora debía publicar, nunca lo he visto. Y lo cierto es que con esa Unidad o sin ella, no es por ahí por donde camina enfrentar el desempleo.
OTROS FACTORES. Ya he mencionado el lado del crecimiento económico, valga decir la demanda de trabajo. Pero también se debe poner interés al  lado de la oferta de trabajo. En particular llamo la atención sobre  la formación de nuestra mano de obra. Se ha insistido en que la capacitación que se recibe en los sistemas formales no compaginan con las necesidades reales de la economía. Y el país invierte miles de millones en su sistema educativo. Esto se debe revisar y cuanto antes mejor.
El otro aspecto que no se ha medido con claridad, es el efecto que tiene la población migrante sobre las tasas de desempleo. Muchos de estos migrantes realizan tareas productivas de gran valor para la sociedad, pero su número gravita como parte del exceso de oferta que el mercado tampoco puede absorber.
Obligado es referirse al emprendedurismo, como salida al problema. Pero tampoco se dan las condiciones para que los jóvenes y otros emprendedores, accedan a los mecanismos financieros y no financieros para desarrollar sus proyectos.
Concluyo. Ojalá que los candidatos presidenciales y los partidos nos expliquen cómo enfrentarán este reto. Ya es hora de definiciones.


sábado, 1 de julio de 2017

OTRA VEZ CON EL EMPLEO. 1/7/2017

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OTRA VEZ CON EL EMPLEO

                                                                                                               Guillermo E. Zúñiga Chaves

En enero de 2014, a pocos días de las elecciones, ante la pregunta hipotética que me hacía D. José María Penabad  en el Periódico OJO, ¿cuál sería su primera disposición, que el país urge? le contesté:  “Quien llegue en mayo a Zapote debe tener como meta principal la generación de empleo. Los niveles de desempleo abierto y de subempleo que tenemos, son dolorosos e inaceptables. La política económica del próximo gobierno debe tener como objetivo central la generación de empleo, y más empleo.  Lamentablemente, casi cuatro años después, esta situación no ha cambiado nada. Hoy la principal prioridad que tiene el país sigue siendo la generación de empleo.

DISCUSIÓN VACÍA. Me da pena ajena ver las discusiones en torno a este tema. El gobierno de turno, cualquiera que sea, se dedica a “celebrar” la caída de unos décimos en la tasa de desempleo. Y la oposición, por su cuenta,  minimiza cualquier avance. Desde luego, unos y otros utilizan los datos que periódicamente se van publicando, con fines politiqueros. Los que decidieron atacar al gobierno, tienen una excelente oportunidad; y el gobierno se esfuerza por ejercer su defensa. Pero eso no resuelve nada: el desempleo sigue ahí; no baja y la disminución no ha sido una prioridad de la política económica.

Más grave aún es que, mientras los actores políticos se desgastan en esas discusiones necias, que repito no aportan nada, los desempleados viven su tragedia diariamente. Porque lo que debemos tener presente es que detrás de esa cifras, hay gente de carne y hueso. No son números; son personas, hombres, mujeres y niños, que sufren los embates del desempleo.

CRISIS ECONÓMICA. Un factor que sin duda está gravitando en esta situación son los efectos de la crisis económica del 2008 y 2009.  A partir de ese momento la economía mundial ha estado cambiando; algunas economías desarrolladas han tenido mayor éxito en retomar los índices de crecimiento y han mejorado su desempeño en el empleo. Creo que en Costa Rica no hemos tenido la capacidad de reacomodarnos a las nuevas condiciones.

Según datos del INEC, durante la última década el menor nivel de desempleo lo tuvimos en el año 2007; fue de 4,6%. Años previos, esa cifra andaba alrededor del 6%. En el 2008, cuando la crisis global estalla, subió levemente a 4,9% pero en el 2009, cuando la economía nacional cayó (sí, tuvimos decrecimiento de -1,7%) el desempleo se fue a 7,8%.  Y de ahí para acá andamos en cifras de desempleo cercanas al 10%. Por ello afirmo que no hemos tenido capacidad de enfrentar las secuelas de la crisis.

EL CRECIMIENTO ECONÓMICO. En el 2007, el año de menor desempleo,  el PIB creció en 7,9%;  en el 2008 el crecimiento fue mucho menor llegando apenas a 2,7%. En el año 2009 al caer la economía amentó el desempleo. A partir de ese momento la economía ha andado caminando alrededor del 4% como promedio anual. Esto es absolutamente insuficiente para aumentar el empleo.  Entonces, la primera enseñanza es que necesitamos hacer que la economía crezca a tasas mayores. No es el único factor, pero sí es central.

En aquella entrevista decía “… lo que se necesita es diseñar una política productiva, una política económica integral, que privilegie el empleo. Lo hacendario, lo monetario, lo crediticio, lo cambiario, la política de inversión pública, debe ser integral. Se debe atender los mercados interno y externo, la política de salarios. Debe integrase con las políticas sectoriales en agricultura, industria y servicios. Debe incorporar los cambios que se avecinan en los mercados internacionales, financieros y de bienes y servicios. Es algo más que reducir trámites, aunque es importante. Es algo más que bajar la inflación, aunque es importante. Es algo más que bajar intereses, aunque es necesario.  Si se siguen privilegiando los temas de la estabilidad y se descuidan los temas del crecimiento, seguiremos enseñando tasas de inflación bajas, pero tasas de desempleo altas….”. Lamentablemente acerté.  Seguiré con este tema.